Editorial: La propuesta de constituyente
Monseñor Abelardo Mata, obispo de Estelí, ha informado que llevará a la Conferencia Episcopal de Nicaragua la iniciativa de proponer la convocatoria a una Asamblea Constituyente, para restablecer la institucionalidad democrática del país. Según el obispo Mata, la propuesta la presentarían los obispos en la conversación que al parecer sostendrán próximamente con Daniel Ortega.
“Yo la pienso proponer, pero serán mis hermanos obispos los que decidirán si llevamos esa propuesta de la Constituyente al diálogo con el presidente Ortega”, dijo a LA PRENSA el obispo de Estelí. Y el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua y secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Silvio Báez, comentó al respecto que “es una propuesta que lanzó monseñor Mata que sería consensuada con todos los obispos”.
La idea de monseñor Mata fue rechazada inmediatamente por voceros oficiosos y solapados del régimen orteguista, quienes aseguran que una Constituyente no tendría sentido porque las reformas constitucionales aprobadas recientemente son irreversibles; y según ellos, después que la Asamblea Nacional elija a las personas que ejercerán los cargos que ahora están vencidos, nadie podrá alegar que hay alguna anormalidad institucional, ni siquiera los obispos. Sin embargo, precisamente porque se ha aprobado una reforma constitucional que avala el socavamiento de la institucionalidad democrática del país, es que se justifica la propuesta del obispo de Estelí.
En el lado opositor, algunos consideran positiva la idea de la Constituyente pero otros temen que más bien podría favorecer a Daniel Ortega, quien ganaría fácilmente la elección de diputados constituyentes y haría aprobar una nueva Constitución ajustada totalmente a su medida. Pero aunque monseñor Mata no lo haya dicho, se sobreentiende que la elección de constituyentes tendría que ser organizada por un Consejo Electoral honesto y confiable, y garantizada por una amplia observación electoral independiente, nacional e internacional.
Al parecer, hasta ahora la propuesta de monseñor Abelardo Mata no ha sido aprobada por los obispos y ni siquiera se puede saber si la aprobarán. Además, en el supuesto caso de que Ortega la aceptara, lo más seguro es que pondría como condición que la elección de diputados constituyentes la organicen los mismos magistrados que han realizado los fraudes electorales anteriores, u otros que también sean incondicionales del dictador. O tal vez Ortega rechazaría de plano la propuesta, puesto que es obvio que se siente a gusto con la institucionalidad deformada que él mismo ha impuesto, además de que no hay en el país una crisis que lo pudiera obligar a hacer concesiones de envergadura a la Iglesia católica, a la oposición y a la sociedad en general.
De todas maneras la propuesta de monseñor Abelardo Mata es interesante y vale la pena que los sectores democráticos la consideren. A lo mejor la demanda de una Constituyente surgida de una elección libre, justa y transparente, podría ser la motivación que se necesita para despertar las conciencias democráticas dormidas, levantar el ánimo a los desanimados y motivar la formación de la gran fuerza nacional, política y social, que se necesita para recuperar la democracia.
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