Elízabeth Romero
La lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado está entre las tareas que la Fiscalía se propone profundizar durante este año, junto al Ejército de Nicaragua. Pero el fiscal de facto, Julio Centeno, no pudo ofrecer una respuesta coherente sob
re cómo en un juicio por narcotráfico la cocaína de prueba terminó en talco.
El hecho que popularmente fue bautizado como “el talcazo”, favoreció a Marlon González, hermano del boxeador Román González, abierto simpatizante del partido de gobierno.
Centeno no solo mandó a preguntar sobre el tema al fiscal que llevó el caso, sino que habló que ese tema está “vedado” para él.
“Esa pregunta debería hacérsela más bien al fiscal que llevó el caso”, alegó Centeno. Pero al insistirle si ese caso no es objeto de preocupación para la Fiscalía, la respuesta fue “ese es un campo que yo no manejo”.
Y en su afán por evadir responsabilidades, Centeno afirmó que “todos los fiscales tienen de acuerdo a la ley sus propias responsabilidades (…) La ley de la materia del Ministerio Público dice que cada funcionario es responsable de sus propios actos ante las autoridades competentes, pregúntenselo a él”.
Douglas Vargas, fiscal designado en el juicio contra González, alegó que las dos primeras pruebas de laboratorio dieron como positivo cocaína, pero en una tercera oportunidad salió talco y por eso desistió del juicio.
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