Tania Sirias
La falta de un árbitro electoral confiable y las recientes reformas constitucionales que permiten la reelección y concentran el poder en una sola persona, son variables que incidirán en la participación ciudadana en las elecciones generales de Nicaragua en 2016, opinaron la expresidenta del Consejo Supremo Electoral (CSE), Rosa Marina Zelaya y el analista político Alejandro Serrano Caldera.
Estadísticas del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) demuestran que en las últimas elecciones el votante se ha abstenido de ir a las urnas, tomando en cuenta que la participación en los comicios presidenciales de 1990 fue del 86.23% y la de 2011 fue del 58.05% de los votantes.
“Al nicaragüense le gusta votar. Sin embargo, todo el esfuerzo que se hizo para que el sistema electoral tuviese mucha confianza se ha debilitado y la población ahora no tiene la seguridad de emitir su voto”, lamentó Zelaya.
Serrano señaló que “hay escepticismo en las estructuras institucionales electorales” y eso debilita la voluntad política de los nicaragüense a la hora de participar en la elecciones. “Si el ciudadano no cree en la transparencia de las elecciones, difícilmente estará en la disposición de concurrir a las urnas a depositar su voto”, sostuvo el jurista.
Además, agregó que la abstención, que viene subiendo en cada elección, está debilitando “la democracia electoral” en Nicaragua, lo que podría provocar mayor abstención en las elecciones generales de 2016.
ELEMENTOS QUE AUMENTARÍAN PARTICIPACIÓN
“Sin embargo, hay elementos que podrían levantar la participación ciudadana, como es la aparición de un líder y el nombrar nuevos funcionarios que brinden confianza al votante”, sostuvo Serrano.
Organismos de la sociedad civil y los mismos partidos políticos han insistido en la necesidad de cambiar a todos los magistrados electorales, encabezados por el presidente de facto de este poder, Roberto Rivas, señalado de ser artífice de los reiterados fraudes a favor del partido de gobierno desde 2008.
CÉDULAS Y RATÓN LOCO
La expresidenta del CSE dijo que la disminución de participación se empieza a observar cuando al ciudadano no le entregan el documento de votación a tiempo, lo que hace imposible ejercer su derecho cívico de votar.
“Por otro lado, está el ‘ratón loco’ que ha estado funcionando en los últimos comicios, ya que la persona aunque quiera votar, no puede. Este es un factor adjudicable al sistema electoral que está presentando fallas técnicas y administrativas”, expuso Zelaya.
Otro factor que ha incidido en la baja participación ciudadana, opinó Serrano, es la forma de hacer política. Indicó que la población percibe la concentración del poder y la perpetuación de este.
“La población percibe que hay todo un entramado jurídico-institucional, legitimado por reformas constitucionales que tienden a concentrar el poder en una sola persona”. A esto se agrega “un sistema electoral que no presta todas las garantías, lo que debilita la democracia electoral”, recalcó Serrano Caldera.
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