Su reinado no es excepción de críticas y bombardeo mediático en las redes sociales, situación que a Marline Barberena no le afecta ya que como Miss Nicaragua 2014 está enfocada en disfrutar esta nueva etapa y enfocarse en una preparación completa para enorgullecer al país. En entrevista con LA PRENSA, la nueva soberana de la belleza nacional dijo que portar la corona es un gran logro y meta cumplida. En algún momento del certamen tuvo inseguridad, pero el carisma y personalidad “me ayudaron a sobresalir”. Barberena también quedó sorprendida con las finalistas. Señaló que efectivamente a Jeimmy García, primera finalista, “la miraba en el top. Es una mujer divina, muy exótica. Paola Quintero, segunda, también era parte de mi top, así como Xilonem Quiñónez y Elizabeth Hodgson. Pero a quien me sorprendió no ver entre las finalistas fue a Cristhiam López, de León.
¿Quién era su mayor competencia? Miss Nicaragua 2014 pensó que quedaría de la mano junto a Katherine Guadamuz, de Masaya, a quien admira mucho y cataloga como una belleza y su mayor competencia en el certamen, “es divina de cuerpo y rostro. Lo tiene todo, solo que es muy joven y con más preparación nos puede representar muy bien en el extranjero”. De hecho, Katherine Guadamuz fue la única que la felicitó al finalizar el certamen. “Vi que las muchachas se habían ido, pero estaba con la corona y no me lo podía creer. No me afectó para nada, yo las respeto y las admiro”. “Durante los tres meses que conviví con ellas no tuve ningún problema”, dijo Barberena, de 26 años, quien nació en Estados Unidos y vivió en varios países, pero se declara nicaragüense y eso es su mayor virtud y orgullo.
Créditos: Maquillaje por Gabriela Celebertti Moncada
Fotografía: Maynor Valenzuela/ LA PRENSA
Ubicación: Hotel Holiday Inn
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