Bocetos, revistas, pigmentos y utensilios para tatuar utilizados por distintas culturas y en diferentes épocas, son parte de las 3,000 piezas con que el Museo del Tatuaje, primero de su tipo en México, pretende reivindicar esta forma de expresión artística.
El objetivo es que el público que visite el lugar “salga con otra perspectiva y conocimiento sobre la historia, ya que ahora mucha gente usa el tatuaje como moda y no como una forma de expresión social y artística”, dijo a Efe el fundador y responsable del recinto, Antonio Serrano.
Ejemplos de las obras Hiriyoshi III, tatuador japonés que utiliza la técnica tradicional del Tebori, y del uruguayo Víctor Portugal, uno de los mejores tatuadores de la actualidad, forman parte de la colección que se muestra en el recién inaugurado museo en Ciudad de México.
En tiempos recientes —dijo Serrano—, el tatuaje atraviesa por un auge impulsado en gran medida por las mujeres. “En este boom tiene mucho que ver la mujer; ahora las chicas quieren tatuajes grandes, visibles, con toque femenino, y está bien pues ahora se ven hasta atractivos”, puntualizó.
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