SAN SALVADOR/AFP
El gobierno de El Salvador pidió el miércoles a la comunidad internacional brindar su respaldo a la «institucionalidad» del país luego que la derecha opositora cuestionó la transparencia de las elecciones de segunda vuelta del domingo, las cuales fueron gandas por la izquierda según el conteo preliminar.
«El Salvador como país amante de la paz y la democracia, llama a la comunidad internacional a que manifieste su respaldo a la institucionalidad democrática y electoral establecida en nuestro país, a los resultados electorales del 9 de marzo de 2014 que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) certifique», consignó un comunicado de la cancillería.
En el escrutinio preliminar, el candidato del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), Salvador Sánchez Cerén, exguerrillero de 69 años, superó con 50.11% (1,494,144 votos) al aspirante de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Norman Quijano, alcalde capitalino de 67 años, que obtuvo 49.89% (1,487,510).
El llamado del gobierno se produce luego que la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) desconoció el escrutinio preliminar y tras pedir infructuosamente el conteo «voto por voto» demandó el martes la nulidad de los comicios.
Para aclarar las dudas y explicar la legalidad del proceso electoral, el canciller Jaime Miranda y los magistrados del TSE Eugenio Chicas y Walter Araujo se reunieron este miércoles con el cuerpo diplomático.
Los cuestionamientos al sistema electoral, según la cancillería, se constituyen en un «serio obstáculo» al cumplimiento de los procedimientos y tiempos estipulados en la legislación electoral para la «debida conclusión» de las elecciones del domingo.
El gobierno salvadoreño pidió a los países que continúen «acompañando» el proceso de «fortalecimiento» de la democracia iniciado con el fin de la guerra civil en 1992.
«Los cinco procesos de elección presidencial, así como los siete procesos electorales municipales y legislativos desarrollados en el país durante los últimos 22 años, constituyen una prueba contundente de la profunda transformación democrática, experimentada por el pueblo salvadoreño desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1992», resume el comunicado de la cancillería.