Más de 150 personas fueron detenidas el martes por la noche durante violentas manifestaciones en varias ciudades turcas para denunciar la muerte de un joven de 15 años, gravemente herido por la policía en junio de 2013, informó este miércoles la prensa local.
Además, una veintena de manifestantes resultaron heridos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, dos de ellos gravemente al ser atropellados por vehículos de la policía en Mersin y Estambul, precisó la agencia de prensa Dogan. En Estambul también resultó herido un policía.
Miles de opositores se manifestaron de forma espontánea el martes en la mayoría de las grandes ciudades del país tras la muerte, por la mañana, de Berkin Elvan, en coma desde hacía 269 días, tras haber sido gravemente herido en la cabeza por una granada lacrimógena durante los disturbios antigubernamentales del pasado junio.
Este miércoles, decenas de miles de personas se congregaron en Estambul para el funeral del joven fallecido, como ya habían previsto los observadores, en masivas movilizaciones contra el Gobierno.
«La policía del AKP [Partido de la Justicia y de la Democracia, en el poder] ha asesinado a Berkin» Elvan, gritaba la muchedumbre congregada en la barrio popular de Okmeydani.
Berkin Elvan es la última víctima de la represión que se produjo en las manifestaciones de la plaza Gezi en Estambul. Esta muerte elevó a siete el número de manifestantes muertos durante los acontecimientos que dejaron más de 8.000 heridos. Un policía también perdió la vida.
La familia de Berkin dijo haber visto por última vez al adolescente el 16 de junio, cuando salió de su apartamento de un barrio obrero en el centro de Estambul para ir a comprar el pan.
Según testigos, el adolescente fue alcanzado por una granada lacrimógena utilizada por la policía durante las manifestaciones contra la «deriva autoritaria» e «islamista» del régimen del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, en el poder desde 2002.
Todo ello se produce a menos de tres semanas de las elecciones municipales del 30 de marzo, al tiempo que el ejecutivo de Erdogan está inmerso desde diciembre en un escándalo de corrupción sin precedentes.