El candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, y su fórmula vicepresidencial, René Portillo Cuadra, en una actividad del 5 de marzo. LA PRENSA/EFE/ROBERTO ESCOBAR

Retos de nuevo presidente

El nuevo presidente de El Salvador, que será elegido este domingo 9 de marzo en segunda vuelta para un mandato de cinco años, deberá afrontar un escenario de graves problemas económicos y de seguridad.

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Al igual que en la campaña para la primera vuelta, en la recién concluida campaña no hubo una confrontación abierta entre Salvador Sánchez Cerén y Norman Quijano, sino que fue entre el candidato, diputados y dirigentes de Arena y el actual presidente salvadoreño, Mauricio Funes.

El gobernante, quien ha negado que estuviera en campaña electoral, ha señalado diversos casos de supuesta corrupción en los cuatro gobiernos de Arena (1989-2009), entre ellos unas donaciones millonarias de Taiwán al expresidente Francisco Flores (1999-2004).

Arena ha admitido que las denuncias contra Flores le han afectado y también desató polémicas con el FMLN y Funes por unos anuncios en los que advertía de que si gana Sánchez Cerén, en El Salvador, habría una crisis política y económica como la que atraviesa Venezuela.

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La campaña electoral se agrió porque la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia prohibió que los funcionarios públicos, incluidos los diputados, hicieran proselitismo.

Y si alguien cree que las aguas electorales se calmarán después del domingo se equivoca, porque automáticamente El Salvador caerá en la campaña para los comicios legislativos y municipales de marzo de 2015. Lo mismo ocurrió en 2012, cuando las legislativas y municipales dieron paso al largo camino para estas presidenciales.

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Luis Alfredo Martínez/ACAN-EFE

El nuevo presidente de El Salvador, que será elegido este domingo 9 de marzo en segunda vuelta para un mandato de cinco años, deberá afrontar un escenario de graves problemas económicos y de seguridad.

En la segunda vuelta del domingo competirán el candidato del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), Salvador Sánchez Cerén, ganador en primera ronda el 2 de febrero, ante el de Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), Norman Quijano.

Los problemas de economía y seguridad van desde un bajo crecimiento económico hasta un alza en los asesinatos, según han admitido las propias autoridades, aparte de las dificultades en otras áreas.

Sin embargo, durante la campaña electoral, que terminó el miércoles, los dos candidatos presidenciales que se enfrentarán el domingo “echaron los problemas del país bajo la alfombra”, comentó ayer el analista político Roberto Cañas.

Cañas coincidió con lo que señalaron diversos sectores a lo largo de la campaña, tanto para la primera como para la segunda vuelta, en el sentido de que los candidatos no abordaron los principales problemas del país.

La realidad es “como tuerca, que uno la evade, (pero) se le vuelve a presentar más complicada”, por lo que los “problemas económicos (y) de seguridad hoy van a necesitar que se enfrenten”, dijo Cañas a la cadena de televisión local Megavisión.

SÁNCHEZ ARRIBA EN ENCUESTAS

Las últimas encuestas de cara a la segunda vuelta, publicadas a mediados de febrero, dieron una ventaja de entre diez y 18 puntos a favor de Sánchez Cerén.

Sin embargo, Quijano sostiene que la tendencia ha cambiado a su favor, según sus últimos sondeos internos, que no se divulgan porque desde el 21 de febrero se prohíbe publicar encuestas.

Cañas enfatizó que se necesitará “la habilidad del gobernante” que sea elegido el domingo para “que pueda conquistar” a los diversos sectores y alcanzar un “acuerdo de país”, para enfrentar los principales problemas.

“Está en cuestión la gobernabilidad de El Salvador (…), la posibilidad de sacarlo adelante”, recalcó Cañas, uno de los firmantes de los Acuerdos de Paz que acabaron con la guerra civil (1980-1992) por el FMLN, del que se desvinculó después.

Un crecimiento del 1.9 por ciento, un déficit fiscal superior al 4.2 por ciento y una deuda general del 56.2 por ciento del producto interior bruto en 2013, según datos oficiales preliminares, son algunos aspectos del escenario económico que recibirá al próximo presidente salvadoreño.

En seguridad, entre otros problemas delictivos, las autoridades han admitido que los homicidios tienden al alza a pesar de que las principales pandillas que operan en el país mantienen una “tregua” que hizo bajar esos hechos desde 2012.

Ese pacto no ha evitado que estos sigan cometiendo extorsiones, asaltos o desapariciones, entre otros delitos.

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