CIUDAD DE GUATEMALA/AFP
El presidente de Guatemala, Otto Pérez, avaló la extradición a Estados Unidos del guatemalteco Waldemar Lorenzana Lima, alias «El Patriarca», detenido en 2011 y vinculado con el cártel mexicano de Sinaloa de Joaquín «El Chapo» Guzmán, informó este jueves una fuente judicial.
El juez Saúl Álvarez, presidente del Tribunal Tercero de Sentencia Penal, dijo a periodistas que recibieron el aval del presidente Pérez para proceder a la extradición de Lorenzana Lima, de 72 años, requerido por la corte de Columbia, Nueva York, bajo cargos de narcotráfico. El juzgador explicó que, con la autorización presidencial, la cancillería guatemalteca y la embajada de Estados Unidos en el país deben coordinar la «logística» para cumplir la extradición.
«El Ministerio de Relaciones Exteriores hace saber (el aval de extradición) a la embajada de Estados Unidos y ya tendrían que ver la logística para ejecutar la decisión que tanto el Organismo Judicial y Ejecutivo han tomado», indicó Álvarez.
Waldemar Lorenzana Lima es considerado el líder del grupo de trasiego de droga «Los Lorenzana», una estructura familiar en el este del país vinculada con el cártel mexicano de Sinaloa, del recién capturado «El Chapo» Guzmán.
La extradición de Lorenzana Lima fue ratificada por el tribunal en agosto de 2012, pero detenida por recursos legales de la defensa y la falta del aval del presidente del país, según lo estipula la legislación nacional.
Eliu y Waldemar Lorenzana Cordón, hijos del «Patriarca», se encuentran en prisiones guatemaltecas con procesos abiertos de extradición.
Haroldo, otro de los hijos de «El Patriarca», se mantiene prófugo, mientras que Ovaldino y Marta Julia fueron oficialmente declarados en 2012 como narcotraficantes por el Departamento del Tesoro estadounidense.
La familia Lorenzana procede de Zacapa, en el este de Guatemala, donde tiene establecida una amplia red de empresas y personal para recibir cocaína de Colombia para enviarla a Estados Unidos, según las autoridades.
Guatemala es la etapa final de la ruta centroamericana del narcotráfico que va desde las regiones productoras sudamericanas hacia el mercado estadounidense, principal consumidor.
Los investigadores consideran que por América Central circula el 90% de la cocaína consumida en Estados Unidos.