Elízabeth Romero
La Policía de Carazo busca cómo recuperar los archivos que fueron quemados durante el conato de incendio provocado en un intento de amotinamiento por parte de los presos, el pasado 25 de febrero.
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El abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, verificó ayer en las celdas de Jinotepe la situación existente en las celdas preventivas.
La Policía coordina con otras autoridades del sistema de justicia, que comparten información, para recuperar los registros quemados.
Cuevas aseguró que en esta ocasión le autorizaron ingresar a las celdas sin ninguna restricción.
Los internos que entrevistó no se quejan de la Policía, sino del poder judicial que aseguran condena a inocentes, sostuvo Cuevas.
La situación en esas celdas preventivas se registró después que fueron condenadas nueve personas del grupo “La Salle”.
Hubo un conato de incendio y los privados de libertad salieron y se armaron con machetes.
Para restablecer el orden en esa ocasión, la Policía usó a las fuerzas especiales y fuerzas del Ejército.
El incidente fue aprovechado por un reo que se fugó.
Cuevas dijo que la visita a las celdas de Jinotepe confirma la versión que ha sostenido esa organización, de que las inconformidades de los reos es producto del hacinamiento que sufren en las celdas policiales.
Los presos le confiaron a Cuevas que debido a esta situación tienen que dormir en el suelo.
Hay más de cien reos cuando la capacidad es para unos cuarenta, expresó Cuevas.
Entre las quejas de los detenidos, según el defensor de derechos humanos, está el hecho de que las autoridades judiciales han condenado a gente inocente, así como por la retardación de justicia.
Mencionó, entre otros casos, a reos que esperan procesos hasta más de un año, otros que ya están condenados y aún permanecen en celdas preventivas.
Uno de esos casos es el de Daysi del Carmen Gutiérrez, detenida como sospechosa de narcotráfico, quien lleva unos 18 meses de detención sin que aún le impongan condena. El juicio fue pospuesto hasta mayo por lo que deberá continuar detenida en ese lugar pese a su salud deteriorada.
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