NUEVA YORK/AFP
Un juez federal de Estados Unidos halló irregularidades en la sentencia contra Chevron en Ecuador por contaminación ambiental, afirmando que la multimillonaria multa que se aplicó a la petrolera estadounidense se basó en «evidencia fraudulenta» y corrupción.
El fallo del magistrado Lewis Kaplan afirma que Chevron y su filial Texaco «podrían tener cierta responsabilidad» por la contaminación atribuida a esta última compañía durante los años que operó en la Amazonía ecuatoriana (1964-1990), pero que la condena en su contra por 9,500 millones de dólares se obtuvo de manera ilegal.
El abogado neoyorquino Steven Donziger y sus pares ecuatorianos «presentaron evidencia fraudulenta», «redactaron ellos mismos la sentencia del caso Lago Agrio y prometieron al juez ecuatoriano 500.000 dólares para que se pronunciara a su favor y firmara el fallo», señaló Kaplan en su decisión de 497 páginas dada a conocer el martes en Manhattan.
Chevron niega cualquier responsabilidad en los daños que se le adjudican en el proceso iniciado hace más de 20 años por indígenas amazónicos y asegura que Texaco cumplió con la reparación ambiental que le correspondía. Según la empresa, el desastre ambiental fue causado por la estatal Petroecuador, con la que Texaco operó en consorcio.
Chevron indicó el martes en un comunicado que la sentencia del juez estadounidense Kaplan era una «resonante victoria» que confirma que el fallo en su contra en Ecuador «es un fraude y el producto de una organización criminal».
Además de la acción legal que lleva adelante en Nueva York, Chevron pidió en diciembre pasado ante la Corte Constitucional de Ecuador un recurso de nulidad del fallo.
La petrolera estadounidense también llevó el caso ante una corte de arbitraje de La Haya.