El actor Matthew McConaughey. LA PRENSA/Jordan Strauss/Invision/AP

Escotes y strapless

Las estrellas de Hollywood mostraron una sutil elegancia y mucho glamour de la vieja escuela en la alfombra roja de los Premios Óscar el domingo, cuando para alegría de todos salió el sol justo a tiempo para la noche anual más importante de Hollywood.

Las estrellas de Hollywood mostraron una sutil elegancia y mucho glamour de la vieja escuela en la alfombra roja de los Premios Óscar el domingo, cuando para alegría de todos salió el sol justo a tiempo para la noche anual más importante de Hollywood.

La keniata-mexicana Lupita Nyong'o, ganadora del Óscar a mejor actriz de reparto por su papel en el drama histórico 12 años de esclavitud, impactó con un vestido sin mangas azul pálido plisado de Prada con un pronunciado escote en V y una diadema como tocado. “Es un azul que me recuerda a Nairobi, quería tener algo de casa”, dijo la actriz keniata nacida en México, quien se ha convertido en favorita de los críticos de moda durante la temporada de premios de Hollywood, en declaraciones a Ryan Seacrest del canal de televisión E!

La actriz australiana Cate Blanchett, quien se quedó con la estatuilla a la mejor actriz por su papel en la película de Woody Allen, Blue Jasmine, lució un vaporoso vestido de Armani, transparente y cubierto de pedrería. “Es pesado, pero me encanta”, aseguró la artista, generalmente aplaudida por sus elecciones de moda.

TONOS PÁLIDOS, EL DENOMINADOR COMÚN

Los vestidos en tonos pálidos fueron el denominador común en la alfombra roja: a la tendencia se sumaron la coestrella de Blanchett, Sally Hawkins, la nominada a mejor actriz y gran dama de Hollywood, Meryl Streep, la estrella de Frozen Kristen Bell, la australiana Naomi Watts y la actriz francesa Julie Delpy. Amy Adams, quien sobresale en la comedia Escándalo americano —a la que estaba nominada a mejor actriz— por sus escotados vestidos y blusas y un espectacular vestido gris de lentejuelas, eligió el domingo un sencillo e impecable “strapless” azul de Gucci con corte peplum.

Adams admitió que prefirió recoger en un moño su larga melena pelirroja ante la amenaza de lluvia, y contó a la cadena ABC que su peinado estaba inspirado en el “look” de Kim Novak en el clásico de Alfred Hitchcock, Vértigo . Su compañera de elenco en Escándalo americano (o La gran estafa americana), Jennifer Lawrence, quien perdió con Nyong'o como mejor actriz de reparto, atrapó todas las miradas con un hermoso vestido palabra de honor rojo de Christian Dior y el pelo corto engominado. En un percance que recordó su famosa caída el año pasado cuando subía al escenario para recibir su trofeo de mejor actriz secundaria por El lado luminoso de la vida (Silver Linings Playbook), Lawrence se tropezó en la alfombra roja el domingo.

“Si ganas esta noche, creo que deberíamos llevarte nosotros el Óscar”, bromeó la maestra de ceremonias de la gala, Ellen DeGeneres, al comienzo del show. DeGeneres también marcó tendencia la noche del domingo: eligió una sucesión de tres trajes smoking de Yves Saint Laurent muy comentados.

CAMBIOS DE VESTUARIO, ESTRICTA ETIQUETA

Para los diseñadores de moda y joyas, que una estrella de Hollywood aparezca en la alfombra roja de los Óscar en una de sus creaciones es más valioso que cualquier publicidad, gracias a la cobertura mundial de la entrega de premios y al prestigio que tiene la fiesta. Por eso es común que haya cambios de vestuario antes y durante el show.

Idina Menzel, quien durante la gala interpretó la premiada canción Let It Go, de la también ganadora película animada de Disney Frozen, llevó en la alfombra roja un vestido verde seco sin tirantes de Vera Wang con un escote corazón y una larga cola. Pero para cantar se puso un “strapless” de Reem Acra digno de una princesa del hielo.

Para no ser menos, los hombres de Hollywood también mostraron tener estilo propio. Los esmóquines blancos estuvieron de moda: Matthew McConaughey y Jared Leto, ambos ganadores por su participación en Dallas Buyers Club (El club de los desahuciados), los eligieron.

La pajarita de McConaughey era negra, mientras que la de Leto era de un rojo burdeos. Tanto Leonardo DiCaprio, nominado a mejor actor por El lobo de Wall Street, como Kevin Spacey, productor de la nominada a mejor película Capitán Phillips, lucían trajes de etiqueta azul.

Pero el cantante Pharrell Williams, también conocido como Skateboard P, nominado en la categoría de mejor canción original por Happy de Mi villano favorito 2, optó por un atuendo ciertamente diferente: una chaqueta de esmoquin clásico… y bermudas diseñadas por Lanvin. Pero para su actuación durante el espectáculo se puso una versión negra del enorme sombrero canadiense de estilo Mountie, diseñado por Vivienne Westwood, quien llevó a los Grammy en enero y con el cual marcó un hito de la moda.

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