Saúl Martínez
Y aunque la Policía retuvo en un primer momento a tres personas, luego estos fueron liberados. Tampoco se ha establecido el móvil del crimen aunque extraoficialmente se conoció que fue una pasada de cuentas por estafa.
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Johnny Solís Parra, ejecutado en la finca Juan Pablo II, al noroeste de El Viejo, la madrugada del pasado 19 de febrero, fue reconocido por sus familiares en Costa Rica, mediante la fotografía que publicó LA PRENSA.
En la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) Chinandega, se esperaba a la señora Marilú Solís Parra, hermana del fallecido, quien se comunicó vía internet, el sábado con las autoridades. Su intención era repatriar el cadáver que permanece en el Instituto de Medicina Legal, en
Managua.
El vocero de la Policía de Chinandega, comisionado Uriel Gutiérrez, declaró que en un primer momento se había identificado al ejecutado como Jhan Sthif Par. La información inicial de la Policía era que el asesinado era un norteamericano que se había nacionalizado costarricense.
“Se le dijo a la señora Solís Parra que debe presentar identificación, cédula o partida de nacimiento del fallecido.
“Aquí no se ha presentado la señora a reclamar el cadáver de su hermano, estableceremos contacto en Managua si efectuó gestiones en Auxilio Judicial Nacional”, dijo el vocero.
Solís, según las averiguaciones policiales, vivió en Matagalpa, pasó a Estelí y en diciembre arribó a Jiquilillo, El Viejo, falsificaba billetes en dólares y entre las estafas, destaca una de 10,000 dólares, por la que se presume fue ejecutado.
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