Hoy, primero de marzo, se celebra el Día Nacional del Periodista y mañana se cumple el 88 aniversario del Diario LA PRENSA, el decano del periodismo nacional que fue fundado el 2 de marzo de 1926.
Estas conmemoraciones del periodismo nacional coinciden, prácticamente, con la divulgación del Informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre los Derechos Humanos en el mundo, durante el último año, en el cual, según una nota de prensa de la Embajada estadounidense en Managua, se consigna la preocupación por “el debilitamiento de la libertad de expresión y de prensa (en Nicaragua) que incluye campañas de intimidación gubernamental, acoso a periodistas y medios de comunicación independientes”.
Ciertamente, en Nicaragua es cada vez más difícil ejercer el periodismo independiente. Todavía no se ha llegado a las situaciones extremas —de censura oficial de prensa, cierre de medios y represión generalizada contra los periodistas— de las etapas más crudas de las dictaduras somocista y sandinista del siglo pasado. Pero hacia ese retroceso camina el país, a menos que cambie de rumbo y se restablezca la institucionalidad democrática, para lo cual hay que luchar con tenacidad y sin descanso.
Precisamente, la celebración del Día del Periodista y del 88 aniversario de LA PRENSA es ocasión propicia para renovar el compromiso del periodismo libre de Nicaragua, de seguir siendo baluarte y avanzadilla de la lucha por la libertad y la democracia en Nicaragua.
Por otra parte, no podemos dejar de referirnos a las elecciones regionales de la Costa Atlántica que se celebrarán mañana 2 de marzo. En estas elecciones se elegirá a los 45 miembros de cada uno de los dos Consejos Regionales Autónomos, pero es notoria la apatía de los ciudadanos costeños a pesar del gran esfuerzo que han hecho los partidos y grupos opositores para entusiasmarlos y llevarlos mañana a los centros electorales.
Es que la gente percibe que los resultados de esas elecciones ya están decididos de antemano, pues quienes las han organizado y contarán y distribuirán los votos de mañana, son las mismas personas que en los últimos años han realizado varios fraudes electorales escandalosos, para favorecer y apuntalar al régimen orteguista.
Se conoce que Daniel Ortega y el FSLN obtendrán al menos 25 miembros de cada Consejo Regional. En la actualidad el orteguismo cuenta con 22 miembros en el Consejo Regional del Atlántico Norte, y 19 en el Consejo Regional Sur, de modo que para poder gobernar en ambas regiones Ortega y el FSLN se han visto obligados a hacer concesiones y alianzas. Pero después de las votaciones de mañana, en las que se adjudicarán al menos 25 de los 45 escaños de cada Consejo Regional, Ortega y el FSLN ya no tendrán que pactar ni comprar a nadie, a fin de gobernar a su antojo autoritario en la costa Caribe de Nicaragua.
De esa manera, Daniel Ortega habrá completado la toma de todos los poderes públicos e instituciones del Estado: ejecutivo, legislativo, judicial, municipal, policial, militar, y ahora las autonomías regionales. Si esto no es claramente una dictadura ¿qué otra cosa podría ser?
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