Humberto Galo Romero
La negociación, en lo concerniente al reajuste a la paga mínima, entrará a su última semana de negociación sin panorama claro.
Por un lado, los sindicalistas sostienen que el sector privado no ha presentado oficialmente su propuesta de reajuste en la mesa de discusión, y por el otro, la empresa privada se niega a reconocer un acuerdo parcial de reajuste que la dirigencia sindical suscribió con una facción de la pequeña empresa, y todo esto ocurre sin que el Gobierno se haya pronunciado al respecto.
A pesar de ello, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, sostiene que todavía es posible alcanzar un acuerdo tripartito de salario mínimo.
Según Aguerri, ellos tienen una propuesta desde el principio y es del conocimiento tanto de los sindicatos como del Gobierno, además reiteró que la negociación está aún dentro de los márgenes establecidos por la Ley del Salario Mínimo.
Desde el 16 de febrero pasado se podría haber firmado un acuerdo salarial bipartito, pero el Gobierno y sindicatos se han abstenido de ello.
IMPACTO NEGATIVO
El directivo reiteró que las condiciones económicas del país no permiten hacer un reajuste en la paga mínima superior a un dígito, ya que esto impactaría negativamente en las finanzas de las empresas, según dice, pues desde este año el sector privado está aportando un punto porcentual más a la seguridad social.
“En números, el aporte a la patronal que ya se está dando es más de quinientos millones de córdobas, el aporte al tema del café es de un millón de dólares. Si este incremento del salario mínimo fuese superior al nueve por ciento, serían otros cuarenta millones de dólares que estarían saliendo del flujo de las empresas privadas”, dijo Aguerri.
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