El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este martes que su país «hace todo lo necesario» para defenderse, al día siguiente de un ataque aéreo contra un blanco del movimiento chií libanés Hezbolá en la frontera sirio-libanesa.
«Hacemos todo lo necesario para defender la seguridad de Israel», afirmó Netanyahu respondiendo a una pregunta sobre ese ataque en una rueda de prensa con la canciller alemana, Angela Merkel, durante una visita a Jerusalén. «No decimos lo que hacemos o dejamos de hacer», añadió en la primera reacción de un dirigente israelí tras el ataque.
El lunes, antes del ataque, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, general Benny Gantz, lanzó una advertencia contra el transporte de armas de Siria a Líbano para el Hezbolá, que lucha junto a las fuerzas del régimen de Bashar al Asad contra los rebeldes sirios.
«Nosotros seguimos de cerca el traslado de armas de todo tipo en todos los frentes. Es algo muy malo y muy delicado. De vez en cuando, en caso de necesidad, puede suceder algo», advirtió el general Gantz, en una alusión a posibles intervenciones israelíes.
Los dirigentes israelíes, con Netanyahu en primera fila, advirtieron en varias ocasiones de que Israel no permitiría que Siria suministrase armas ultramodernas a Hezbolá.
Según una fuente de seguridad libanesa y una ONG siria, un objetivo del Hezbolá en la frontera sirio-libanesa fue blanco de dos ataques el lunes por la noche. No se precisó la localización ni la naturaleza.
El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) afirmó que el blanco era una «base de misiles» del Hezbolá.
La televisión del Hezbolá, Al Manar, afirmó que «no hubo ningún ataque israelí en el territorio libanés», y se contentó con decir que «la aviación del enemigo sobrevoló intensamente la región norte de la Bekaa», en el este de Líbano.