Roberto Morales retrata al lápiz, a los poetas y visitantes de la ciudad. Dice que hizo su primer dibujo a los 13 años. Antes pintaba pancartas comerciales, y rotulaba. Tiene dos hijos, y muchos lugares que visitar, parques, avenidas, ferias, donde está copiando rostros.
Explica que es la tercera vez que visita el festival de los poetas, viene a “ganarse unos rialitos”. Reitera que es un trabajo que realiza para sobrevivir, un retrato cuesta cien córdobas, aunque a veces el primer dibujo lo obsequia, “cuando ven el retrato de la otra persona, la gente se interesa más, y sale beneficiado quien recibió el regalo, así es como inicia mi día”.
“Estoy muy emocionada, de estar aquí en esta bella ciudad, aunque vengo a leer estos textos, no sé si son poesías, pero escribo desde los 9 años”, dijo la muchacha, quien era acompañada por su padre.
Antoine Joly, embajador de Francia, el domingo por la mañana dio apertura al Micrófono Abierto y leyó por segunda vez un emotivo e íntimo poema sobre Managua y sus visiones de Nicaragua.
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CON CARDENAL
Luce cansado, su piel tostada por el sol anuncia una vida de trabajos duros. Agrega que en este festival no ha ganado mucho, apenas 800 córdobas, una cifra baja para otros eventos, sin embargo revela: “Esto me dará para pagar la luz”.
En su lista de dibujos menciona a los poetas salvadoreños, guatemaltecos, y nicaragüenses. “Tuve la oportunidad de retratar a Ernesto Cardenal la vez pasada y le gustó, en este festival le hice un retrato a Félix de la Concha (pintor español que ha retratado a grandes de la cultura hispanoamericana), como le dijo es un trabajo para vivir, no para enriquecerme”, recalca.
A LEER SE HA DICHO
A pocos metros donde Roberto Morales bocetea una estampa, están los poetas anónimos en la Plaza de los Leones, aquellos que no aparecen en los programas oficiales del festival, pero que han viajado hasta la ciudad de Granada para leer sus versos en el espacio Micrófono Abierto, un sitio donde se comparte de forma espontánea la poesía, sin protocolos, sin presentaciones pomposas y pretenciosas. Quizás este medio, que inició en el segundo festival en 2006, sea el más exitoso de los eventos.
María Cecilia Bravo, encargada de la programación de las lecturas, manifestó que la experiencia es extenuante por la cantidad de personas que asisten, debido a que inicia desde las 10:00 a.m. hasta las 5:00 p.m.
“Es impresionante cómo la gente viene a leer de todos los lugares del país, y la participación que tienen todos los sectores. Leen niños, jóvenes y adultos mayores, están entusiasmados en compartir, sin contar los que vienen con guitarras a cantar”, aseguró.
Víctor Chavarría, otro de los coordinadores del evento, también agregó que la participación en el día tiene un promedio de 150 personas. Desde el II festival que se inauguró este espacio llevamos alrededor de 1,300 personas.
Fernando López, cofundador y promotor de esta idea, relató que vienen poetas de los departamentos apoyados por las alcaldías de sus localidades, como Jinotega, Masaya, Río Blanco, Matagalpa y Estelí.
Así, la presencia de más de 25 poetas del Círculo Literario del Adulto Mayor, feministas, vendedores, y escritores internacionales que han leído en varios idiomas.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B






