Las grandes potencias e Irán iniciaron este miércoles en Viena la segunda jornada de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, al día siguiente de una reunión en la que los iraníes pusieron en duda la voluntad de EE.UU. de llegar a un acuerdo.
Por su lado, la Unión Europea (UE) dijo que en la reunión del martes las discusiones habían sido «sustanciales».
Los delegados del grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, China, Gran Bretaña y Francia más Alemania) e Irán iniciaron negociaciones para llegar a un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní como lo establece el acuerdo transitorio negociado en Ginebra el año pasado.
Las primeras discusiones, presididas por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, fueron «sustanciales y útiles», dijo Michael Mann, su portavoz.
Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Javad Zarif, puso en duda la buena voluntad de EE.UU. Determinadas declaraciones «crearon una gran inquietud» en Irán con respecto a si EE.UU. es «serio» en su voluntad de llegar a un acuerdo definitivo, dijo el ministro iraní.
Las «negociaciones son la única vía para solucionar el problema», agregó en una discusión en internet, organizada por la universidad de Denver.
El pasado 24 de noviembre en Ginebra, los iraníes y el grupo 5+1 concluyeron un acuerdo transitorio de seis meses por el cual Irán congeló algunas actividades nucleares sensibles, a cambio del levantamiento de una parte de las sanciones que afectan a su economía. Irán suspendió el enriquecimiento de uranio un 20 %, etapa importante hacia un nivel militar (90 %).
El acuerdo, vigente desde el pasado 20 de enero, supervisado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), debe transformarse ahora en un acuerdo global que garantice, sin la sombra de una duda, el carácter pacífico del programa nuclear iraní.