Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Uno de los dos jóvenes detenidos por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), como sospechosos de participar en una trifulca el fin de semana en el Estadio Nacional en un partido de fútbol, es nicaragüense.
El detenido es José Sevilla Salgado, quien juntos al costarricense Bryan Quino, ambos de 19 años de edad; son parte de “La 12”, la barra brava organizada que respalda al campeón nacional Liga Deportiva Alajuelense y que la tarde del domingo generaron disturbios en el Nacional en un partido de la Primera División.
Los disturbios han generado todo un debate de condena en el país, sobre la asistencia a los estadios de estos grupos de aficionados de los equipos grandes, donde la discusión no solo es entre aficionados, equipos y dirigentes deportivos; sino entre candidatos presidenciales y el gobierno, al punto que la mandataria Lura Chinchilla aprobó el reglamento que pertenece a la Ley para la Prevención y Sanción de la Violencia en Eventos Deportivos.
Tras la trifulca, la policía había capturado a 54 aficionados sospechosos, al parecer todos integrantes de La 12, pero luego fueron liberados porque inicialmente nadie interpuso denuncia ante los tribunales.
Luego, dos afectados denunciaron y el OIJ con apoyo cuerpos policiales especializados, detuvieron ayer tarde a Sevilla Salgado en un allanamiento en San Sebastián, al sur de San José, y luego a Quino, en San Rafael Debajo de Desamparados.
Ellos son acusados de golpear y asaltar a un aficionado que presenciaba en el Estadio Nacional el partido entre Alajuelense y Cartago el domingo, el cual fue suspendido por los disturbios.
Se les responsabiliza del delito de tobo agravado, según una de las denuncias que ingresó el lunes a la Fiscalía.
Informes preliminares indican que l el ofendido, un hombre de 21 años de edad, se encontraba observando un partido de futbol, cuando al parecer los sospechosos llegaron hasta donde él se encontraba y en apariencia, sin razón alguna, lo atacaron a golpes y lo despojaron de un bolso propiedad de su pareja sentimental.
Fue hasta que otro aficionado que intervino en defensa de las víctimas, que los sospechosos se retiraron del sitio, según el OIJ.
La familia del joven nicaragüense reconoció que el integraba La 12 desde hace unos dos años, pero que trabajaba como una persona normal y que su captura se debió, dijeron, por ser nicaragüense.
Varios equipos prohibirán el ingreso a sus estadios a estos grupos de barras organizadas. Según el Ministro de Seguridad, Mario Zamora, con el reglamento de la Ley General de Administración Pública, los 54 detenidos y luego liberados, podrían quedar vetadas de ingresar al los partidos hasta por un periodo de 4 años.