El arzobispo de Bangui, monseñor Dieudonné Nzapalainga, condenó este jueves los ataques de milicias 'antibalaka', principalmente cristianas, contra civiles musulmanes en República Centroafricana, afirmando que la violencia no es coherente con la fe.
«Todos los que se declaran cristianos y están en este grupo no pueden pensar que son coherentes con su fe. Uno no puede decir que es cristiano y matar a su hermano, quemarlo, destruirlo. Uno no puede declararse cristiano y expulsar a su hermano», afirmó Nzapalainga. «Condeno los abusos y también la amalgama en torno a esta situación. El imán, el pastor y yo mismo hablamos el mismo lenguaje», insistió.
«¡Es la búsqueda del poder, hay que tener la valentía de decirlo! No luchan para estar más cerca de Dios ni para defender su fe. Luchan para estar en el poder. Luchan para demostrar que son los más fuertes», declaró a Radio Vaticano, y denunció a «los políticos corruptos» que manipulan a los jóvenes.
El imán de Bangui, Umar Kobin Layama, acompañó al arzobispo en sus iniciativas de paz.
La presidenta centroafricana de transición, Catherine Samba Panza, afirmó el miércoles que librará una «guerra» contra los 'antibalaka', pero rechazó el término de «limpieza confesional o étnica» utilizado por Amnistía Internacional.
El caos en República Centroafricana empezó en marzo de 2013, con el golpe de Estado de Michel Djotodia, líder de la coalición rebelde Seleka, mayoritariamente musulmana, que más tarde se convirtió en presidente. Pero el pasado 10 de enero fue obligado a dimitir por su incapacidad para evitar las matanzas entre sus antiguos partidarios y las milicias 'antibalaka'.