Noel Amílcar Gallegos
Canta Gallo es un lugar verdoso ubicado cerca del Mirador de Catarina, donde un grupo de trabajadores labora aceleradamente en un proyecto habitacional de carácter turístico privado, que se espera pueda finalizar en 2014.
Se quiso obtener la versión del alcalde Acevedo pero fue imposible.
[/doap_box]
Se escuchan voces de inconformidad sobre este proyecto porque supuestamente los procedimientos municipales para remover tierra y echar a andar la obra no fueron claros.
Sonia Gaitán, jefa de bancada de concejales del Partido Liberal Independiente (PLI), manifestó que no es que su partido esté en contra de obras de progreso turístico en el municipio, sino que en esta ocasión el Concejo Municipal en pleno no fue consultado sobre la obra.
La obra fue aprobada directamente por el alcalde de Catarina, el sandinista Reynaldo Acevedo y el dueño de la obra, el empresario norteamericano Jonathan Webster Starr.
DESCONOCEN ESTUDIO DE IMPACTO MEDIOAMBIENTAL
Los concejales opositores sostuvieron que para la aprobación de este proyecto, no se consultó al pueblo y no presentó un estudio de impacto ambiental.
En una carta del señor Cristian Quintanilla, apoderado de Starr, dirigida al alcalde Acevedo con fecha del 22 de enero de 2014, pide permiso para la construcción de muros de retención de terrazas y en entrada principal, las cuales tendrán un área total aproximada de 538 metros cuadrados, con un costo de 14,881 dólares.
NO HUBO CONSULTA
El doctor Pedro Gaitán, secretario del gabinete de turismo de Catarina, dijo desconocer cómo fue el método de aprobación y señaló que debió hacerse una consulta a los diferentes sectores.
A través de una comunicación vía correo electrónico a este redactor, Quintanilla manifestó: “Como usted pudo apreciar al momento de su visita se llevaban a cabo obras de mejoras en la propiedad de mi representado el señor Jonathan Starr; siendo la prioridad el restablecer y mejorar el camino de acceso ya existente, así como también realizar obras de mitigación a través de la construcción de muros de retención, para posteriormente llevar a cabo un proyecto de reforestación de la zona ”.
Agregó que de considerarse la posibilidad de construcción de vivienda estarían sujetos a la previa autorización de las autoridades correspondientes.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A