Al menos 11 personas murieron en menos de 24 horas en Bangui, la capital de República Centroafricana, en una nueva ola de violencia entre cristianos y musulmanes, indicaron varios testigos.
Entre las víctimas, figura un miembro del Parlamento provisional centroafricano, que fue asesinado el domingo en Bangui por unos desconocidos que circulaban en moto.
El asesinato de Jean Emmanuel Ndjaroua ocurrió al día siguiente de que éste denunciara enérgicamente la violencia perpetrada contra los ciudadanos «cosmopolitas» de su región, el Alto Kotto, en el sureste del país, anunció la Liga centroafricana de Derechos Humanos.
La nueva oleada de violencia entre cristianos y musulmanes empezó el sábado por la noche cerca del ayuntamiento del quinto distrito de la ciudad, donde murieron cinco personas en circunstancias que todavía no han sido esclarecidas.
Otras tres personas perdieron la vida en otros enfrentamientos y la víctima número nueve falleció a manos de la fuerza internacional de la Unión Africana (MISCA), indicaron los testigos.
El balance fue confirmado a la AFP por Peter Bouckaert, de la ONG Human Rights Watch, que también informó de un linchamiento a muerte el domingo de un musulmán cerca del mercado central de Bangui. Otro musulmán pudo escapar al linchamiento gracias a la intervención de la MISCA, añadió.
Desde que en marzo de 2013 tomó el poder la rebelión Seleka, mayoritariamente musulmana, el país está inmerso en el caos y vive continuos enfrentamientos entre musulmanes y cristianos a pesar de la presencia de las fuerzas militares francesas y de la misión africana.
El domingo, el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, empezó en Chad una gira regional para buscar una salida a la crisis.