El ucraniano que el viernes intentó desviar un avión turco hacia Sochi es objeto de una investigación por «amenaza de comisión de un acto terrorista», anunciaron este sábado los servicios especiales ucranianos.
El pasajero de un vuelo que cubría el trayecto entre Jarkiv (Ucrania) y Estambul intentó entrar en la cabina de vuelo gritando «¡Vayamos a Sochi!», donde los presidentes ruso y ucraniano asistían a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, pero fue detenido tras el aterrizaje en Turquía.
Se ha abierto una investigación por «amenaza de acto terrorista e intento de desvío de avión».
«Exigía desviar el avión hacia Sochi, donde se encontraban Putin y Yanukovich que, según él, tienen las manos manchadas de sangre», declaró Maxime Lenko, responsable del departamento de investigación de los servicios especiales ucranianos (SBU), en una rueda de prensa.
Los enfrentamientos en Kiev causaron al menos cuatro muertos y unos 500 heridos en enero.
El responsable de los servicios especiales afirmó que el hombre, nacido en 1969, residía en Jarkiv. «Exigía la liberación de todos los rehenes en Ucrania y amenazaba, en caso contrario, con hacer estallar el avión». La oposición ucraniana considera como «rehenes» a los manifestantes detenidos durante las protestas antigubernamentales.
También se está investigando si el hombre estaba ebrio, como afirmaron el viernes los mismos servicios especiales.
El cónsul general de Ucrania en Estambul habló con los pasajeros y transmitió a Kiev lo que le habían dicho. Según ellos, la tripulación dijo inicialmente al pirata que cumplirían con sus exigencias y el aparato dio dos vueltas antes de que dos tripulantes lograran atarlo y el aparato aterrizara en Estambul, escoltado por dos cazabombarderos turcos.
«Sabemos que, después del aterrizaje, no se encontraron a bordo explosivos ni armas», añadió Lenko.
En Turquía, la policía antiterrorista interrogaba este sábado al hombre. «Este individuo se encuentra actualmente en (las dependencias de) la policía antiterrorista», afirmó a la AFP una fuente policial sin dar detalles.
Los investigadores quieren conocer el móvil y si cuenta con cómplices en Turquía o en el extranjero, informaron las cadenas de televisión.
El presidente del comité organizador de los Juegos, Dimitri Chenychenko, afirmó este sábado en una rueda de prensa que no existió «ninguna amenaza» sobre la ceremonia inaugural de los Juegos, que tuvo lugar el viernes por la noche ante la presencia del presidente ruso, Vladimir Putin. «Hemos oído hablar de este incidente, no ha habido ninguna amenaza. Sé que las autoridades ucranianas y turcas hicieron lo que hacía falta para resolverlo», explicó.
El hombre comparecerá ante un tribunal, que dictará probablemente prisión preventiva contra él.