Elízabeth Romero
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Un desesperado llamado sobre la situación de encierro obligado hizo un piloto de la Fuerza Aérea a quien sus superiores lo enviaron a Auditoría Militar, acusado por el delito de desobediencia.
El teniente primero Eliézer Antonio Vargas Cruz dirigió una carta pública a organismos de derechos humanos y medios de comunicación a través de la cual estima que su detención fue en represalia por haber solicitado su baja de las filas de la institución castrense.
Y a través de la misma le pregunta al presidente inconstitucional Daniel Ortega, como jefe supremo del Ejército de Nicaragua, “¿por qué al solicitar la baja te amenazan?”
Según el denunciante, el proceso que le abrió Auditoría Militar el 18 de diciembre pasado fue motivado por la solicitud de baja que él introdujo a sus superiores en junio.
En la audiencia con carácter preliminar efectuada en diciembre por un tribunal militar, la Fiscalía militar establece entre otras cosas que Vargas se negó a cumplir en dos ocasiones en octubre, con una orden del mando. Vargas alega a su favor que no estaba en condiciones de volar y que los vuelos que no realizó eran de adiestramiento y no de cumplimiento de misión “porque para eso hay una disposición de vuelo”.
Asegura que tampoco podía estar “dentro de la disposición combativa porque tenía diez meses de no volar”, y según las normas con seis meses de no hacerlo un piloto no debe volar.
Paula Rosales Rivas, esposa del piloto, se mostró preocupada por la suerte de su cónyuge, pues dijo que en una audiencia realizada el martes para revisión de la medida cautelar le fue mantenida la prisión preventiva.
El próximo 18 de febrero está prevista la audiencia de juicio y Rosales teme que el fallo no sea favorable a Vargas.
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