Ernesto José Bendaña
El consumo mundial de cacao es cercano a las tres mil millones de toneladas anuales y existe una demanda creciente, principalmente de grano y productos de calidad. Nicaragua es en la actualidad el principal país productor de Centroamérica, el número de productores, las áreas en producción y desarrollo lo certifican. Nuestro cacao se exporta a Europa, Estados Unidos y los países de Centroamérica. Los precios para el cacao de Nicaragua en los últimos años superan la bolsa internacional, el valor de 3,500 dólares por tonelada representa para el país una gran oportunidad de ingresos y para los productores una alternativa real de desarrollo.
Las posibilidades de crecimiento del sector en los próximos diez años son muy grandes, aprovechando las 350,000 manzanas aptas para el cultivo, la calidad y variedad del material genético existente y la voluntad de inversión de empresarios nacionales e internacionales en el rubro, pudiendo llegar la producción anual a veinte mil toneladas de cacao. Lo cual significaría mayor peso y representatividad en el mercado de cacao mundial.
El desarrollo de una estrategia de país, contribuiría a definir el volumen a exportar en grano, la cantidad de materia prima a transformar en chocolate, licor y pasta de cacao. Así como la búsqueda de los distintos mercados y nichos de mercado de calidad.
Para lograr el desarrollo del sector de forma sostenida debemos identificar factores que limitan la competitividad. Algunos puntos críticos a resolver por productores, organizaciones e instituciones son:
—El limitado grado de desarrollo empresarial y asociativo de los productores, la falta de visión empresarial y la ausencia de organizaciones de base fuertes que gestionen y aseguren el crecimiento productivo.
—La insuficiente asistencia técnica a las familias productoras y áreas de cacao en desarrollo y en producción, lo cual impacta en la calidad y productividad del producto.
—El incremento de áreas de producción en cada territorio cacaotero es una condición necesaria para alcanzar la meta de veinte mil toneladas. Para lograr esta meta se requieren de al menos 40,000 manzanas de cacao en producción. Es decir crecer a partir del 2014 al menos en dos mil manzanas por año.
—Elevar la productividad de 6.15 quintales a 12 quintales por manzana en un esfuerzo técnico y organizativo sostenido. Esta es una condición esencial para tener una posición más competitiva en el mercado de cacao regional y mundial.
—Mejorar la oferta de material genético de calidad y su accesibilidad a los productores dispuestos a invertir en nuevas áreas y la mejora de sus plantaciones.
—El fortalecimiento de la red de acopio y beneficiado para pasar de 1,200 toneladas acopiadas por esta vía en el 2013 a un porcentaje que supere el 80 por ciento de la producción.
—La ausencia de mecanismos de financiación y de productos financieros apropiados al sector es un desafío a resolver. Se deberá trabajar con las distintas instituciones financieras privadas y públicas, para sensibilizarlas sobre las características del rubro y obtener compromisos reales de financiamiento para los productores.
Como elemento estratégico para el desarrollo del sector debe continuarse con el trabajo de articulación pública y privada que se ha construido y que tiene su mejor expresión en la organización de mesas de cacao en los territorios cacaoteros y una mesa nacional. Todos los actores que participan en la cadena de valor deben aportar y analizar la estrategia y acciones para el sector y los territorios cacaoteros. El autor es Consultor en desarrollo y organización productiva.