Lucydalia Baca Castellón
Unos 100 millones de dólares dispondrá hoy el Estado para cubrir las obligaciones de pago de interés y amortización de capital de los Bonos Por Indemnización mejor conocidos como BPI. Desde 1993, estos títulos se entregan en concepto de indemnización a dueños de propiedades confiscadas durante el primer gobierno sandinista en la década de los ochenta.
Se calcula que desde 1993 a la fecha se han emitido y entregado unos 1,300 millones de dólares en BPI que tienen una vigencia de 15 años. En el primer día hábil después del 1 de febrero y 1 de agosto de cada año, los tenedores de estos bonos reciben el pago de la tasa de interés que varía entre el tres y cinco por ciento en dependencia del año que tenga de emitido el título valor.
Además, entre el año 11 y 15 de vigencia de estos bonos, sus dueños reciben en febrero el 20 por ciento correspondiente a la amortización del capital, explica Raúl Amador vicepresidente de Invercasa Puesto de Bolsa.
Según Amador, la necesidad de obtener el efectivo sin tener que esperar los 15 años de vencimiento y el riesgo que implicaba la tenencia física de estos bonos, ocasionó que los tenedores de estos títulos los colocaran en la Bolsa de Valores. Desde 2010 se inició el proceso de transformación de todos los títulos físicos a valores digitalizados y estandarizados a múltiplos de 1,000 dólares, para facilitar su comercialización en la Bolsa.
“El que antes tenía un BPI de 100,000 dólares, ahora tiene cien de 1,000 y ahora todo el proceso de compra-venta lo hacen los Puestos de Bolsa”, manifiesta el también especialista en mercados internacionales.
Esto también permite que el cobro de capital e interés de los bonos que han pasado por este proceso lo hagan directamente los Puestos de Bolsa. Además, el proceso también facilita el uso de estos documentos como garantía para obtener recursos a corto plazo a través de transacciones bursátiles.
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