Elízabeth Romero y Gloria Picón
La incorporación de ciudadanos voluntarios a “las fuerzas de reserva” del Ejército de Nicaragua, como quedó establecido en las reformas al Código Militar, es una forma de “disfrazar” una nueva implementación del Servicio Militar, coinciden Gonzalo Carrión, director Jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y Carlos Jarquín, de la Mesa de Concertación Democrática.
La especialista en temas de seguridad, Elvira Cuadra, considera que esta situación crea incertidumbre o una zona gris en la ley, porque da la impresión de que se estaría creando un nuevo Servicio Militar.
Cuadra señaló que la implementación del Servicio Militar está prohibido o restringido en la Constitución Política, aún después de las recientes reformas.
RECUERDA “VOLUNTARIOS” A LA FUERZA EN LOS OCHENTA
El artículo 17, numeral 2 del Código Militar establece: “Las fuerzas de reserva se constituyen a partir de la voluntariedad de los oficiales, funcionarios, suboficiales, clases, soldados y marineros que han pasado a condición de retiro o licenciamiento del Ejército, así como cualquier ciudadano que de manera voluntaria desee participar en la defensa armada de la nación, de acuerdo con lo dispuesto en la Constitución Política”.
Carrión, quien recordó que en los ochenta él fue uno de los voluntarios del Servicio Militar, aclaró que esto ocurrió en otro contexto.
Jarquín alertó a los jóvenes de las pretensiones del gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega, y que a su criterio la captación de integrantes del Servicio Militar puede ser con el fin de contar con personal que resguarde entre otras cosas, los megaproyectos que buscan ejecutar.
“Están poniendo la carreta antes que los bueyes”, expresó Carrión, quien considera que el incorporar este numeral denota una contradicción lógica de fondo, pues al momento el gobierno de Ortega ni siquiera reconoce la existencia de grupos armados.
PREGUNTAN POR MOTIVOS PARA INCREMENTAR FUERZAS ARMADAS
Tampoco Nicaragua mantiene alguna disputa con algún país, con lo que podrían alegar posibles causas para promover una defensa del territorio nacional. Es por ello que el defensor de derechos humanos se pregunta cuáles son los motivos para el incremento de fuerzas armadas.
Jarquín estimó que Ortega se prepara para reaccionar ante las futuras protestas de la población, por problemas económicos y sociales, ocasionadas por su gobierno.
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