Editorial: La prensa estrangulada
Trabajadores de los periódicos de Venezuela que han dejado de publicarse —o están a punto de dejar de imprimirse— por falta de papel, debido a que el Gobierno no les vende las divisas indispensables para comprarlo en el extranjero, se manifestaron esta semana en las calles de Caracas coreando la consigna: “¡Liberen las divisas, la prensa agoniza”!
Según el presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, Tinedo García, más de 30 mil empleos están en peligro por la falta de papel para imprimir los periódicos. Los diarios más afectados son 20, de los cuales 13 ya han cerrado y otros han reducido el número de sus páginas, para poder subsistir un poco de tiempo más y prolongar su agonía. Esta situación ha sido descrita de manera dramática por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, en una declaración de solidaridad con los periódicos de Venezuela emitida esta semana: “La prensa venezolana está siendo estrangulada”.
Por su parte, el presidente editor del diario El Nacional, de Caracas, Miguel Henrique Otero, señala en una carta que envió a la gerencia de LA PRENSA que la escasez de papel “se ha vuelto viral en todos los periódicos de Venezuela”. Y agrega que nueve diarios han dejado de circular en forma temporal o definitiva y otros seis, entre ellos El Nacional, tienen papel hasta febrero entrante.
Otero explica que “desde 2012 (el papel para imprimir periódicos) dejó de ser un bien prioritario para el país, por lo que los interesados en comprarlo en el exterior deben tramitar el Certificado de No Producción ante el Ministerio de Comercio; posteriormente solicitar a la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), que es el ente regulador que otorga las divisas y el permiso de importación para iniciar el trámite y, finalmente, obtener los dólares a través del órgano, cancelar el papel al proveedor extranjero y obtener el producto”. Pero, además —agregamos nosotros—, aunque se llenen esos engorrosos y odiosos requisitos burocráticos, el gobierno autoritario de Nicolás Maduro no está vendiendo las divisas solicitadas, o las atrasa por tanto tiempo que los periódicos impresos están agonizando, como denuncian y claman los angustiados periodistas venezolanos.
Venezuela es un país que nada sobre petróleo y no debería sufrir por falta de divisas. Es por su desastroso sistema socialista, la incapacidad administrativa y la desmesurada corrupción gubernamental, que eseEstado tan rico en recursos padece una profunda crisis económica que solo se podría superar con un cambio de régimen económico y social.
Sin embargo, la negativa o reticencia del Gobierno de Venezuela para entregar a los periódicos independientes las divisas necesarias para adquirir el papel en el extranjero, no es solo por problemas financieros. Tampoco es un hecho casual y aislado. Por el contrario, forma parte de una estrategia global de asedio a la propiedad y la empresa privada, de destrucción sistemática de las libertades y los derechos democráticos. El socialismo del siglo 21 requiere imponer la hegemonía comunicacional del Estado, someter la información y opinión a la censura directa e indirecta y, en última instancia, liquidar a la prensa independiente venezolana, que por todo eso está urgida del respaldo y la solidaridad internacional.
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