Isaac Cohen, exdirector de la Cepal en Washington.   LA PRENSA/D. NIVIA

Viento a favor

Un país con muy buenas cartas de presentación ante los inversionistas de turismo, energía, en zona franca, pero con retos iguales de grandes para acelerar su desarrollo. Así observa a Nicaragua el doctor Isaac Cohen, exdirector de la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (Cepal) en Washignton, Estados Unidos.

Lucía Navas

Un país con muy buenas cartas de presentación ante los inversionistas de turismo, energía, en zona franca, pero con retos iguales de grandes para acelerar su desarrollo. Así observa a Nicaragua el doctor Isaac Cohen, exdirector de la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (Cepal) en Washignton, Estados Unidos.

Su visita a Managua esta semana la aprovechó para conversar con LA PRENSA sobre la baja de precios de las materias primas, la desaceleración de China, la recuperación de Estados Unidos, los problemas de las monedas de Venezuela y Argentina y sus efectos en la región y cómo aprender a enfrentarlos.

Cohen brindó la tarde de ayer una conferencia en el Encuentro Visión 2014, organizado por las revistas Mercados & Tendencias y Construir , ambas del Grupo Cerca. Es especialista en comercio internacional, globalización, procesos de integración, y asuntos socioeconómicos en América Latina, campos que son aprovechados por la cadena internacional de televisión CNN, donde es comentarista económico.

¿Cómo ve el comportamiento de la economía de Nicaragua, que en los últimos tres años ha alcanzado tasas de crecimiento por el cinco por ciento?

Los números de Nicaragua vistos desde afuera son muy buenos. La economía está creciendo, la inflación está moderada y el Banco Central parece tenerla bajo control. Las perspectivas para Nicaragua son bastante buenas en el sentido que muchas de las tendencias que hay actualmente en la economía internacional van a afectar menos a la economía centroamericana. Las economías avanzadas están comenzando a crecer otra vez mientras que las de mercados emergentes están principiando a bajar. China, que estaba creciendo casi a dos dígitos, a casi diez por ciento y más, está empezando a disminuir el crecimiento gradualmente alrededor del siete por ciento y el Banco Central estima que en más o menos diez años la economía de China va a estar creciendo al cinco por ciento. Eso significa una reducción importante de la demanda mundial, porque al crecer China al diez por ciento anual estaba demandando mucha materia prima y eso beneficiaba a las economías de Suramérica, especialmente Brasil, exportando mineral de hierro, Chile exportando cobre, Argentina exportando soya, Perú exportando minerales, de manera que al bajar la demanda de China esas economías se han empezado a resentir. Usted ve que ha bajado el crecimiento en Brasil, en Argentina, inclusive Chile, que es una de las economías latinoamericanas que más crece, ha principiado a desacelerarse. En contraste las economías de Centroamérica y México tienen en este momento una ventaja por su cercanía con Estados Unidos, que ha principiado a recuperarse. Si hay una recuperación franca y vigorosa en Estados Unidos, eso necesariamente va a tener una repercusión positiva en el crecimiento de las economías de Centroamérica, y por ende de Nicaragua.

Pero el Gobierno de EE. UU. bajará el estímulo económico y eso puede afectar los negocios con nuestra región…

Ahí la Reserva Federal ha dicho claramente: “Si la economía está mejor el Banco Central tiene que hacer menos, si la economía está peor, el Banco Central tiene que hacer más”. Es cierto que eso puede tener repercusión sobre Centroamérica por el movimiento de capitales. A los inversionistas en Estados Unidos les interesa el alto rendimiento y lo han buscado en los mercados emergentes, porque en Estados Unidos usted pone su dinero en el banco y no le dan ni el uno por ciento por su cuenta de ahorro. Pero al subir los rendimientos, porque la tasa de interés puede subir, los capitales van a tener tendencia a quedarse en Estados Unidos y va a venir menos inversión. Pero esos son capitales especulativos y los que llegan a Centroamérica no lo son, sino que es inversión que viene a quedarse, a generar empleos, generar exportaciones de servicios. Nicaragua está recibiendo mucha inversión en turismo. Esa parte de la inversión no se verá tan afectada.

¿Eso trae consigo revertir la baja de las exportaciones de Nicaragua a ese país?

Lo que pasa es que en Centroamérica todavía tiene mucha importancia el café, el cual se ve sometido a la plaga de la roya, que bajó la producción y afectó las exportaciones el año pasado. Ahora los otros renglones que tiene Nicaragua, por ejemplo la maquila, la caña de azúcar, los servicios, el turismo, si hay demanda en Estados Unidos se van a mantener bien. Probablemente la caída del café, que es coyuntural, se vaya a superar. Pero si la demanda en Estados Unidos se sostiene, le conviene a la región, por el Tratado de Libre Comercio, y eso significa que la frontera está abierta para aumentar las exportaciones. Centroamérica está creciendo ya por encima del promedio latinoamericano, estamos este año sobre 3.5 por ciento y el latinoamericano 2.7 por ciento, por la caída de Brasil, sobre todo.

¿Nicaragua puede seguir creciendo en tasas del cinco por ciento a pesar de lo que pasa con el café?

De hecho ya impactó, porque la tasa de crecimiento fue cinco en el 2012, pero en el 2013 bajó un poco a casi cuatro.

El Banco Central dice que se logró llegar al cinco por ciento, aún hay diferencias con la Cepal…

La Cepal tiene unas tasas más bajas incluso menor a las del 2012, ahí se ve el impacto de las exportaciones de café fundamentalmente. Pero le diría que tenemos una perspectiva positiva. Tenemos el mercado común centroamericano que tendemos a menospreciar porque nos peleamos mucho, pero la verdad es que una quinta parte del comercio de Centroamérica es con la misma Centroamérica (…) Además, el hecho que la región tenga un tratado con Europa cuando empiece a salir de la recesión se espera un aumento de las exportaciones de Centroamérica. Nicaragua tiene mucho éxito exportando etanol a Europa y esa demanda va a aumentar.

Los precios de las materias primas están estancados. ¿Cómo puede enfrentar esto la región?

Los precios de las materias primas están cayendo precisamente por la desaceleración de China. Ahora, Centroamérica ha diversificado mucho su comercio exterior por los tratados de libre comercio, porque se ha desarrollado mucho el turismo y ya no son economías tan dependientes de las exportaciones de café, banano, lo que don (José ) “Pepe” Figueres padre (expresidente costarricense) llamaba la exportación de postres. Pero eso está cambiando, el mejor ejemplo es Costa Rica con la llegada de Intel y ahora exporta chips al mundo. Otras economías también. Por ejemplo, maquila textil tiene una actividad interesante vinculada al auge del crecimiento de Estados Unidos, tiene inversiones de Taiwán, de Corea, en textiles que sirven para abastecer al mercado estadounidense desde acá. Eso ha ayudado a diversificar el sector exportador. No tenemos que olvidar una fuente de divisas importantes para casi todos los países como son las remesas. Centroamérica ha exportado mano de obra lamentablemente, porque la gente va a buscar empleo donde lo hay. Hay un millón de guatemaltecos en Estados Unidos, hay casi 1.5 millones de salvadoreños, hondureños casi llegan al millón, dicen que hay medio millón de nicaragüenses en Costa Rica. Todas esas personas que han hecho ese sacrificio de irse a vivir afuera, me cuento entre ellas, estamos mandando ahorros de regreso a nuestros países. De manera que esa idea de que las economías en Centroamérica dos o tres familias controlaban las exportaciones se están terminando, existen todavía empresas muy poderosas, pero ya no son las únicas porque están las maquilas, las exportaciones de servicios o los call center.

¿Cómo ve el ambiente en Nicaragua para las inversiones?

Diría muy bien, porque por ejemplo Nicaragua está compitiendo en turismo con Costa Rica, está atrayendo inversiones atractivas en hoteles, servicios. El turismo tiene una ventaja al generar divisas y empleo. Ahí Nicaragua está demostrando una capacidad importante para atraer inversiones. Luego tenemos la maquila en exportación de manufactura. Diría que hay mucho interés también en los megaproyectos que está interesado el Gobierno en promover, que si se llevan a cabo, sería inyecciones de inversión muy fuertes para la economía.

¿La construcción del Canal Interoceánico puede demandar un millón de empleos realmente? Es la cifra que da el Gobierno.

Bueno, hay que traer mano de obra de afuera. Entonces los nicaragüenses que están en Costa Rica tendrían que regresar a trabajar en eso. Definitivamente es una inversión gigantesca porque hablamos de 35 mil millones de dólares, porque entiendo involucra la construcción aeropuertos, ferrocarriles, carreteras…

¿Un millón de empleos es una cifra creíble?

Es difícil, porque en Nicaragua por ejemplo la población es relativamente pequeña, hablamos de arriba de los cinco millones y la Población Económicamente Activa llega a menos de la mitad. Entonces tenemos una situación donde una demanda así de mano de obra probablemente lo que vaya a demandar es traer mano de obra de afuera. Y como tenemos esta idea de que los nicas se van a Costa Rica va a tener que cambiar, si es que hay ese proyecto. Ahora los proyectos grandes como ese tienen una etapa de maduración larga (…), lo importante son los proyectos que se hacen, entretanto, el hecho de que se esté pensando en una gran obra de infraestructura es reflejo de una visión por parte del Gobierno y la sociedad que ayuda atraer inversión y es importante atraer en otros renglones, turismo, el servicio, la exportación de servicios digitales.

¿Para un inversionista son importantes solo los aspectos económicos, o la institucionalidad?

Son las dos cosas. Usted tiene la necesidad de que haya una recompensa económica a la inversión, porque viene a generar ganancia, no nos viene a hacer un favor, pero tiene efectos importantes en el empleo y la economía. Por eso es importante que esos inversionistas encuentren un clima favorable. Le doy el ejemplo de mi país, Guatemala, que tiene un potencial turístico enorme, pero el problema de inseguridad ha hecho que el turismo no sea tan importante como debía. Costa Rica recibe dos millones de turistas al año, Guatemala 1.6 millones. En ese sentido Nicaragua mantiene niveles de seguridad respetable y eso ayuda porque el inversionista viene a generar ganancias, pero también a sentirse seguro de que va a poder funcionar.

¿Qué tan conveniente es que los países tengan sistemas de exoneraciones tan amplios? Aquí se cuestiona.

A la inversión hay que darle la oportunidad de que genere actividad, porque los efectos desde el punto de empleo y de exportación son importantes. Entonces cobrarles impuestos a los inversionistas extranjeros no es muy favorable, hay que atraerlos.

¿Hasta cuándo tener ese sistema?

Los incentivos a estas empresas se le deben de dar por un tiempo limitado, no son eternos. Se les advierte que en diez años esa empresa tiene que comenzar a pagar impuestos.

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