Gloria Picón
La reforma a la Constitución Política de Nicaragua fue aprobada en lo general por la Asamblea Nacional, con 64 votos a favor (63 de la Bancada Sandinista y uno de Wilfredo Navarro, del Partido Liberal Constitucionalista) y 25 votos en contra.
Una vez aprobada, los diputados de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente se retiraron del hemiciclo, alegando que no están de acuerdo con las reformas que no benefician en nada a la población nicaragüense, sino que solamente al gobernante en turno.
«No necesitamos un Somoza, perdón un Ortega forever (para siempre)», dijo en el pleno el diputado opositor, Alberto Lacayo.
La reforma a la constitución es criticada por diversos sectores de la población ya que permitiría la continuidad en el poder del presidente, quien además podría ser elegido con una mayoría relativa de votos y no estaría obligado a dar su informe anual personalmente a la Asamblea Nacional. De igual forma, los funcionarios con cargos vencidos podrían permanecer en sus puestos mientras no haya elección y los militares y policías podrían ocupar cargos en el ejecutivo.
A la 01:12 p.m. se suspendió la sesión, quedando en el Artículo 26 de los 51 a reformar. La discusión en lo particular continuará mañana.