AFP
Las estrellas de la música dejaron mucha piel al descubierto en la alfombra roja de los Grammy el domingo en Los Ángeles, rezumando “sex appeal” y atreviéndose con osados modelos en la noche más importante de la industria musical en Estados Unidos.
Beyoncé, llevó un vestido de Michael Costello con flores colocadas estratégicamente, resaltando sus curvas.
PURO METAL
Taylor Swift, candidata al codiciado premio al Álbum del Año por Red, brillaba en un ceñido vestido dorado metálico de manga corta de Gucci, con una atrevida abertura en la parte posterior, y el pelo recogido en una sencilla cola de caballo.
Pink, optó en tanto por el glamour de un vestido de corte sirena rojo Ferrari de Johanna Johnson.
La princesa del pop Katy Perry, quien aspiraba a dos premios por su canción Roar, acaparó las miradas con un vestido de gasa blanco de Valentino, con notas musicales dispersas en la falda.
Alicia Keys, ganadora del Grammy al Mejor Álbum de R&B por Girl on Fire, llevaba un vestido azul cobalto Armani con un profundo escote y detalles negros y brillantes en la cintura.
MEJOR NO HUBIERAN LLEGADO
Y así como figuran los mejores vestidos, siempre hay famosos que se esmeran en figurar como los peores vestidos de la alfombra roja, entre ellos, Cyndi Lauper, Pharrell Williamns, Ashanti, Natasha Bedingfield y Kelly Osbourne.








