Fernando Bárcenas

¡Viva Giuseppe Verdi!

Escribía Verdi: “Cuando el pueblo quiere la libertad, no hay poder absoluto que pueda oponerse”. El pasado mes de octubre se cumplió el bicentenario del nacimiento de Verdi, “el campesino de Roncóle”, como se llamaba a sí mismo. Que Italia conmemoró el pasado 8 de diciembre con la representación de la Traviata en el teatro la Scala de Milán.

La Traviata es la décimo novena ópera de Verdi, y la más apreciada por el gran público mundial. Igualmente, parece ser la más representada en el mundo. La protagonista, Violeta, requiere una voz múltiple. Una soprano lírica con coloratura (en el primer acto), y una lírico dramática (una voz más oscura en todos sus registros y un único color, de grave a agudo, con cierta cualidad metálica) en algunas secciones del resto de actos.

Violeta Valery fue encarnada, en esta ocasión, por la soprano lírica ligera alemana Diana Damrau (que en opinión de los críticos, alcanza con su voz un la bemol de la sexta octava, lo cual, le permite suficiente potencia tanto en el medio como en el agudo). La exhibición de La Traviata , gracias a su voz, fue coronada por diez minutos de aplausos, y vuelos interminables, sobre el proscenio, de flores de camelias, rosas, claveles y hortensias que caían a los pies de la Damrau (de tal modo, que parecía, al avanzar esta hacia el público para inclinar su rubia cabellera en profunda reverencia, que las flores crecían repetidamente bajo sus pasos, como en el andar de Venus, madre de Roma).

Hoy 27 de enero, Verdi, el célebre compositor italiano, cumple 113 años de fallecido. Por varias generaciones, los estudiantes nicaragüenses desfilan aún, al recibir su título de bachiller, bajo el sonido metálico de las notas imponentes de la Marcha Triunfal de la Aída . Obra estrenada en 1871, a solicitud del Ismail Pasha (jedive o virrey de Egipto) que deseaba conmemorar así —aunque tardíamente— la inauguración del canal de Suez, ocurrida dos años antes. Esta obra maestra, compuesta en la madurez de Verdi, a los 58 años de edad (a la que seguirían Otello , en 1887, y Falstaff , en 1893, cuando Verdi tenía 80 años), está entre las 13 óperas más interpretadas en el mundo y, seguramente, es la ópera más popular de todos los tiempos de la lírica italiana. La sección coral “Gloria all'Egitto, ad Iside” (que contiene a la Marcha Triunfal) en el final del acto II, fue adoptada por Ismail Pasha como himno de Egipto.

Como si acompañasen la entrada victoriosa de Radamés en Egipto al momento que este se ciñe la corona de laureles a las puertas de Tebas (en el actual Lúxor), los alumnos nicaragüenses, graduados de secundaria, desfilan del brazo de su padre (del sexo opuesto, según sea el caso) bajo la marcha entonada solemnemente por las trompetas de Verdi. Quien, para su ópera, había dado a construir al célebre instrumentista belga, Adolphe Sax (padre del saxofón), seis trompetas naturales en Do, de forma recta, con un solo pistón: tres de 80 centímetros de longitud, que comienzan la fanfarria en si bemol, y tres —un poco más largas— que les siguen en si mayor, en la Marcha Triunfal de los guerreros vencedores. Los trompetistas, en este caso, por las limitaciones melódicas y por la semblanza egipcia de las trompetas de Aída, se presentan fuera del foso en el que se sitúa la orquesta; es decir, suben al escenario.

Verdi compuso 26 óperas, 16 de ellas (entre las cuales se encuentra la trilogía romántica de Rigoletto , Il Trovattore y La Traviata ) en doce años de trabajo febril, que él llamo “años de galeras”, luego del éxito de Nabucco , en 1842.

El coro de los esclavos hebreos ( Va pensiero ), en el tercer acto del Nabucco , ha sido entonado siempre como canto patriótico y como anhelo de libertad. Los italianos, emotivamente, lo consideran su segundo himno; y lo entonaban en el siglo XIX contra la dominación austríaca.

Yo, como en la época somocista, lo escucho a menudo como un canto subversivo en estos años tristes, con la esperanza combativa de quien ve perder a su patria bajo la tiranía y la corrupción: “Oh mia patria sì bella e perduta! Oh membranza sì cara e fatal!” Y, al final del coro, como es de rigor, grito: ¡Viva Verdi! ¡Muera el tirano! EL autor es Ingeniero eléctrico.

COMENTARIOS

  1. Nabuco de Verdi
    Hace 13 años

    «Cuando cantas, yo canto por tu libertad; cuando lloras tambien lloro tu pena; cuando llegas yo rezo por tu libertad; en la dicha o el llanto yo te amo; recordar los dias sin luz de tu miseria; mi pais olvido por un tiempo quien eras;…….POR SALVARTE SE PUEDE LUCHAR……».
    Canta: Nana Mouskouri.

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