¡Supera tus miedos!

El miedo puede salvarnos la vida cuando ocurre de forma puntual y en un momento dado, preparando nuestro cuerpo y nuestra mente para huir, luchar o quedarse inmóvil ante una amenaza real, como por ejemplo, estar cerca de un animal feroz.

El miedo puede salvarnos la vida cuando ocurre de forma puntual y en un momento dado, preparando nuestro cuerpo y nuestra mente para huir, luchar o quedarse inmóvil ante una amenaza real, como por ejemplo, estar cerca de un animal feroz.

En cambio, si se vuelve permanente y surge ante los posibles e hipotéticos daños que podemos sufrir en el futuro o de forma imprevista, consigue que, en lugar de vivir con plenitud, “sobrevivamos” colocando nuestra existencia en nivel muy básico y muy por debajo de nuestro potencial y capacidad de ser felices, según la especialista Pilar Jericó.

“Todos sentimos miedo cuando nos enfrentamos a un cambio o a determinadas situaciones laborales, señala a Efe el especialista en impacto del miedo y en el desarrollo empresarial Latinoamérica y España.

Jericó es autora también del libro NoMiedo , del cual comenta: “Es una obra de referencia para identificar y conquistar esta emoción, tanto en la empresa como en la vida personal y profesional, partiendo de la idea de que no podemos vivir sin miedo, porque lo necesitamos, pero sí que podemos conseguir que el miedo no nos domine”.

LIMITA TU TEMOR

De acuerdo con esta experta, el miedo tiene una base biológica y nos equilibra, disuadiéndonos de realizar comportamientos, como asomarnos en exceso a una ventana o ser “demasiado sinceros” con nuestro jefe, pero puede deformarse y debilitar nuestro potencial, convirtiéndose en “miedo tóxico”, el cual daña nuestras capacidades y nos paraliza para tomar decisiones.

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Ponelo en práctica:

Superar el miedo a volar, imagina el hipotético accidente aéreo, a diario y durante unos minutos, con todos sus componentes: la caída o colisión y todo  el drama que acontece. Así, cuando uno sube al avión, está tan aburrido de imaginar las mismas escenas que se preocupa de otras cosas. “Cuando diseccionamos nuestros miedos, con sentido común y de forma concreta, vemos que no son tan terribles. Nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Imaginando situaciones ambiguas y terribles somos grandes expertos”, advierte la especialista Pilar Jericó. 

NO MÁS ANSIEDAD

“El miedo es una familia de emociones, que van desde el pánico a la ansiedad; el malestar temeroso o el estrés, y que se activan cuando percibimos amenazas”, según Jericó.

Para convertirse en una persona o profesional NoMiedo , esta experta no proporciona recetas “contra” el temor, ni consejos para “enfrentarse al miedo”, sino que propone un enfoque innovador para superarlo: apoyarse en la motivación y, en especial, en la misión que cada uno elige y que no trasciende.

Para mantener el miedo a raya puede ser útil recordar una máxima casi universal y muy realista, según la cual “todo el mundo sale adelante”, es decir que tras una adversidad, pasado un tiempo, se arranca otra vez. Esta experta destaca que, ante las situaciones difíciles, los pueblos orientales tienen el enfoque del “¿y qué?”, que conduce a diálogos interiores como: “¿Y qué si pierdo mi estatus, trabajo o dinero?; aunque ello afecte a lo que tengo ¿acaso afecta a lo que soy?”. “Cuando uno se asienta sobre su misión y basa su autoestima en el ser, en vez de en el tener, se puede mirar al miedo sin temerlo y así afrontarlo”, según la autora del libro.

Los miedos ambiguos nos atemorizan, pero en la medida que los hagamos concretos, con sentido común, seremos capaces de mirarlos a la cara.

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