El Cairo/EFE
La ONU pidió hoy al régimen sirio que permita el acceso de ayuda humanitaria urgente al sitiado campamento de refugiados palestinos de Yarmuk, en el sur de Damasco, y denunció que no ha podido distribuirla durante cinco días.
En un comunicado, el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNRWA), Chris Gunness, señaló que su organismo no ha podido introducir en el campo suministros «esenciales» como leche en polvo para los bebés, vacunas contra la poliomielitis y alimentos básicos.
La agencia está «extremadamente decepcionada» por el hecho de que las autoridades no hayan cumplido en el terreno su promesa -hecha el pasado 18 de enero- de permitir el ingreso rápido y regular a Yarmuk para la entrega de ayuda humanitaria.
En ese campamento miles de civiles están sufriendo hambre y malnutrición mientras se encuentran en condiciones humanitarias «deplorables», criticó Gunness.
Este mes el Observatorio Sirio de Derechos Humanos denunció que al menos 63 personas habían muerto en los últimos meses por la escasez de alimentos y medicinas en Yarmuk, si bien la oficina de ACNUR no ha podido confirmar hasta ahora el número de víctimas.
Según Gunness, la agencia de la ONU está intentando cada día asistir a las personas atrapadas en el campo de refugiados desde el pasado junio, aunque la ayuda no está llegando a los 18.000 palestinos que se calcula que viven en Yarmuk.
El portavoz también explicó cómo el personal de la agencia acude todos los días por la mañana a la entrada norte del campamento con cientos de dosis de comida, 10,000 vacunas y leche en polvo, y allí se queda durante varias horas o hasta el anochecer.
Gunness denunció la lentitud con la que distribuyen esa ayuda, así como la larga espera que necesitan para conseguir las autorizaciones de las autoridades del puesto de control de la entrada y de los grupos armados que están dentro del campo.
Antes del inicio del conflicto sirio, en marzo de 2011, más de 150,000 refugiados palestinos residían en Yarmuk. En la actualidad, se desconoce la cifra exacta de los que permanecen en este campo, ya que muchos han huido a otros lugares.
Los insurgentes tomaron el control de Yarmuk en diciembre de 2012 y desde entonces el campo ha sido escenario de enfrentamientos entre los opositores y las fuerzas gubernamentales.
Entretanto, las actuales negociaciones entre el régimen y la oposición siria en la conferencia de Ginebra se han centrado en cuestiones humanitarias, como el acceso a la ciudad sitiada de Homs (centro) o la posible liberación de detenidos políticos.