Uno de los varios carteles alusivos a la segunda cumbre de la Celac, en la que Cuba pasará a Costa Rica la presidencia temporal del organismo. La primera cumbre terminó con un compromiso con la lucha para erradicar la pobreza, sin medidas concretas.

Estados Unidos sin cambios ante Cuba

Los líderes de América Latina enviarán una fuerte señal de apoyo a Cuba acudiendo el 28 y 29 de enero a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en La Habana, encabezada por el presidente Raúl Castro. Esta señal solo tendrá un efecto simbólico porque no modificará la política de Estados Unidos hacia la isla, manifestaron analistas.

Francisco Jara/ CUBA/ AFP

Los líderes de América Latina enviarán una fuerte señal de apoyo a Cuba acudiendo el 28 y 29 de enero a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en La Habana, encabezada por el presidente Raúl Castro. Esta señal solo tendrá un efecto simbólico porque no modificará la política de Estados Unidos hacia la isla, manifestaron analistas.

“La postura de Estados Unidos no va a cambiar solo porque lleguen muchos líderes de América Latina a Cuba (…) Cuba debe dar primero señales de que está dispuesta a avanzar hacia más libertad política y económica antes de que Estados Unidos haga gestos hacia Cuba”, declaró el politólogo Patricio Navia, de la Universidad de Nueva York.

“El mensaje que saldrá de la cumbre de la Celac será fuerte, claro y previsiblemente crítico, pero tendrá poco efecto en la dirección del enfoque de Estados Unidos, que está conducido principalmente por la política doméstica”, expresó Michael Shifter, presidente del Inter-American Dialogue, un centro de estudios de Washington.

Para el analista Arturo López-Levy, de la Universidad de Denver (Estados Unidos), este cónclave es el mayor “espaldarazo” regional al régimen comunista de la isla desde la revolución de 1959. “Las relaciones con Cuba son un caso test para la voluntad de Estados Unidos de construir un nuevo multilateralismo con América Latina”, apuntó.

En opinión de López-Levy, la cumbre de la Celac en La Habana “sienta precedentes para el escenario diplomático de la cumbre de las Américas en Panamá el próximo año”. En la anterior cita celebrada en Colombia en 2012, los 33 países insistieron en que Cuba debe integrarse a ese foro, petición que Estados Unidos y Canadá rechazan tajantemente.

EMBARGO Y AGENTES PRESOS

Estados Unidos mantiene una política de aislamiento hacia Cuba desde 1962. Esta estrategia no ha cambiado luego de que Fidel Castro entregara el mando en 2006 a su hermano Raúl por motivos de salud. Ambos países carecen de relaciones diplomáticas desde 1961.

Inicialmente, el gobierno estadounidense logró el apoyo de toda América Latina, salvo México. Pero en la década de 1970, los demás países de la región comenzaron a normalizar sus lazos con la isla: los últimos fueron Costa Rica y El Salvador en 2009.

Después del histórico apretón de manos entre el presidente Barack Obama y Raúl Castro, el 10 de diciembre de 2013 en Sudáfrica en los funerales de Nelson Mandela, Estados Unidos rechazó la invitación de Cuba a dialogar sin condiciones e insistió en que no variará su política. Sin embargo, se mostró dispuesto a conversar sobre temas puntuales como la migración, el tráfico de drogas o el restablecimiento del correo directo.

EE. UU., ha descartado reiteradamente tres exigencias de La Habana: levantar el embargo sobre la isla, liberar a cuatro agentes cubanos presos desde 1998 por espionaje en Estados Unidos y desalojar la base naval de Guantánamo, situada en el sureste de Cuba.

“Si los líderes de América Latina son incapaces de hacer declaraciones pidiendo a la dictadura cubana que avance hacia una transición a la democracia, Estados Unidos tendrá una excelente respuesta para la petición de que se debe terminar con el embargo“, expresó Patricio Navia.

“RAÚL NO PUEDE DEPENDER DE VENEZUELA”

“La reunión de (la) Celac en La Habana tendría más interés si los cubanos aflojan el pedal de la retórica contra Estados Unidos para mostrar un mayor interés en conseguir un diálogo más amplio con Estados Unidos y también una solución del caso de Alan Gross” (subcontratista estadounidense preso desde 2009 en la isla), manifestó Paul Webster Hare, exembajador británico en La Habana. Cuba ha propuesto varias veces un canje entre Gross y los cuatro agentes cubanos, pero Estados Unidos lo ha rechazado de plano.

Webster Hare señaló que Raúl Castro “sabe que no puede depender de Venezuela” para salvar la economía de la isla. Caracas es el principal aliado financiero de La Habana, a quien suministra más de 100,000 barriles diarios de petróleo con facilidades de pago.

Además, puntualizó que si Cuba “coloca en una nueva senda” su relación con Estados Unidos, “tiene que hacerlo un Castro (su sucesor designado). Miguel Díaz-Canel no tendrá la autoridad para introducir tal cambio por sí mismo”.

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COMENTARIOS

  1. ronald castillo
    Hace 13 años

    A nosotros los americanos no nos importa la situacion real de Cuba y no estamos interesados en tener relaciones diplomaticas en un estado donde los duenos son los Castros, Igualito pasa en nicaraguam ecuador, argentina y venezuela, que andan como la gata angora anorando el dinero verde de nosotros los americanos y si nosotros no le pagaramos al contado el petroleo de venezuela estarian en un caos economico peor que el de los cubanos. Celac discutan tambien elecciones libres sin robarselas

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