
KIEV/AFP
La tensión subió la noche del viernes en Kiev, donde se registraron encuentros entre manifestantes y policías en los lugares donde se produjeron violentos choques esta semana, según la agencia Interfax.
Los manifestantes volvieron a quemar neumáticos en la barricada que los separa desde hace días de las fuerzas antidisturbios, y provocaron intensas humaredas en la calle Gruchevski, según imágenes transmitidas por televisión.
Según un corresponsal de la agencia Interfax en el lugar, los manifestantes arrojaban adoquines y cócteles Molotov a las fuerzas policiales, que replicaban con granadas ensordecedoras.
El Ministerio de Interior denunció por su parte en un comunicado la actitud de los manifestantes, que «empezaron de nuevo a provocar a la policía».
En esta arteria, donde se encuentran el Parlamento y la Casa de Gobierno, se produjeron violentos choques desde el domingo hasta el jueves, que dejaron al menos muertos el miércoles, cinco según la oposición.
La situación la noche del viernes no tenía nada que ver con las escenas de guerrilla urbana de los días anteriores, era más bien con un aumento de la tensión, que había remitido desde que el opositor Vitali Klitschko obtuvo una tregua el el jueves.
Los manifestantes habían aceptado dejar de arrojar adoquines y botellas incendiarias a la policía y permitir que los bomberos apagaran los neumáticos en llamas de las barricadas.
La tregua debía mantenerse durante las negociaciones del jueves entre la oposición y el presidente Viktor Yanukovich, que dieron lugar a modestas concesiones consideradas insuficientes por los manifestantes. La calma se mantuvo la noche siguiente y gran parte de este viernes.
En este clima de tensión, el Ministerio de Interior anunció el hallazgo en Kiev del cuerpo de un policía de paisano, muerto de una herida en la cabeza, sin que se haya probado una relación entre este descubrimiento y las protestas.