Ramón Villarreal Bello
La fiesta beisbolera picó y se extendió en el departamento de Rivas, en las calles, buses, taxis, ciclotaxis y coches. En todos los hogares, los comentarios de toda hora del día eran: “Somos campeones, por fin nos quitamos de encima la pesadilla del Bóer. Que viva el Rivas. Somos Gigantes”.
A las 4:00 p.m., de ayer, centenares de motociclistas y decenas de vehículos formaron la “Caravana Gigante”.
La madrugada de ayer, el alcalde sandinista de Rivas, Wilfredo López Hernández, declaró día de asueto para que celebraran el triunfo de los Gigantes de Rivas.
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La “Caravana Gigante” salió del parque Evaristo Carazo (en el centro de la ciudad) y enrumbó hacia la carretera Panamericana por la avenida Francisco Gutiérrez, mejor conocida como la “calle de los millonarios”.
Todos los alrededores del parque fueron colmados de vehículos que aguardaban la salida de los jugadores de los Gigantes de Rivas y a eso de las 6:00 p.m., los motociclistas se tomaron toda la “calle de los millonarios”, seguidos de vehículos livianos.
Siguieron por la avenida Justo Santos, hacia el centro de Rivas, para seguir su ruta hacia La Puebla, el barrio Pedro Joaquín Chamorro, el barrio Gaspar García Laviana y luego siguieron hacia el municipio de San Jorge para luego regresar a la fiesta con Dimensión Costeña en la plaza parque de Rivas.
La algarabía, el ruido de las bocinas de autos y pitos de motocicletas, autos con parlantes, chicheros, eran parte de la fiesta sureña. Los fanáticos gritaban: “Viva el Rivas, somos Gigantes”.
Tras los motorizados iban una camioneta y un camión mediano con los jugadores de los Gigantes de Rivas, quienes llevaban su cetro de campeones nacionales de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LBPN) e iban saludando a todos los rivenses.
Los rivenses comenzaron a celebrar el título de campeones nacionales desde antes que el equipo de los Gigantes de Rivas hiciera su entrada triunfal a la ciudad sureña a la 1:32 a.m. de ayer miércoles.
“Desde Masaya, hasta los pueblos y en toda la carretera hasta Nandaime, los pobladores estaban esperando al equipo para saludarlos y hubo casos como Nandaime, que tenían chicheros y explotaron bombas y cohetes para saludar al equipo”, dijo el transportista rivense, Jorge Cuadra.
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