Aunque los Gigantes de Rivas se rodearon de jugadores de primera línea tanto nacionales como extranjeros, también fue determinante el aporte de los llamados peloteros “secundarios”.
El zurdo Douglas Solís resultó una valiosa pieza como relevista, al punto de ganar la distinción de Jugador Más Valioso de la final.
Antenor López y Eddy Talavera fueron dos suplentes que hicieron un gran trabajo. Antenor será recordado como el que dio el batazo que decidió el juego de la coronación del Rivas, mientras que Talavera tapó con creces el hueco dejado por Elmer Reyes.
Como campeones de la Liga Profesional de Nicaragua, los Gigantes viajarán a Montería, Colombia, para la Serie Latinoamericana, así que será ahí la despedida de este pelotero que ha sido un ejemplo de durabilidad y disciplina, y quien comenzará una carrera como mánager con el Estelí en el venidero Campeonato Nacional de Beisbol.
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LOS TÍTULOS DE TORUÑO
Para el mánager Ramiro Toruño fue su primer campeonato en la Liga Profesional. Antes ganó el título con el Matagalpa en el Campeonato Nacional de Beisbol del 2012, pero sin dudas el mayor logro de su carrera es el primer lugar en el Premundial de Beisbol de 1993.
“Ganar siempre es emocionante y satisfactorio. Es el resultado del esfuerzo del equipo completo y en el plano personal es una gran emoción para mí”, señaló Toruño, quien tuvo balance de 13 victorias por cinco derrotas desde que tomó las riendas del equipo en lugar del dominicano Manny Collado.
DOS SOBREVIVIENTES
Los rivenses disfrutaron de su primera corona en un torneo de primera importancia en nuestro país, después de 32 años.
El anterior equipo campeón fue el Frente Sur en el Campeonato Nacional de 1982. De aquel equipo, los Gigantes tenían a dos miembros, el lanzador Adolfo Álvarez, quien ahora es coach de picheo, y el cargabates Enrique Villarreal.
“Teníamos 32 años de no ser campeones y ya era hora, porque nuestra afición se lo merece. Aunque ya no estoy jugando, todavía siento la adrenalina recorrer mi cuerpo y me pareciera que estoy en el campo”, dijo Álvarez.
POR FIN CAMPEÓN
Ofilio Castro es uno de los jugadores más sobresalientes en esta nueva época del beisbol profesional nicaragüense, pero resulta que hasta ahora es campeón.
Ofilio ha jugado en esta liga para el San Fernando, el Bóer, el León y el Oriental, y ha estado en varias series finales, pero fue con los debutantes Gigantes que ha llegado a la cima.
ESPECIALISTAS EN CIERRE
Las siete carreras que anotaron los Gigantes en el noveno inning del último juego de la final no fue más que el reflejo del modelo de su ofensiva en la postemporada.
Los rivenses anotaron 61 carreras en cinco partidos contra el Bóer, de las cuales 28 fueron entre el séptimo y el noveno inning.
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