Managua/ACAN-EFE
El secretario general de Episcopado de Nicaragua, Silvio Báez, criticó hoy la actuación policial que el fin de semana dejó un hombre muerto y un menor de edad herido.»¡Lamentable, triste, indignante lo ocurrido en Chichigalpa! Una vida humana vale más que todo el mundo! escribió Báez, en su cuenta de Twitter.
La Policía nicaragüense informó el pasado domingo de que un hombre de 47 años murió y un menor de 14 resultó herido el sábado, cuando agentes dispararon contra un grupo que supuestamente alteraba orden público en las inmediaciones del barrio Candelaria, en el municipio de Chichigalpa.
La Policía dijo que una de sus patrulla fue agredida con piedras, morteros caseros y armas artesanales por un grupo de personas y que tras esa «agresión» algunos agentes «realizaron disparos con sus armas reglamentarias», y se encuentran suspendidos por ello.
Un grupo de antiguos cortadores de caña de azúcar del ingenio San Antonio, propiedad del grupo empresarial Pellas, uno de los más fuertes del país, mantenían el sábado bloqueado el acceso a ese lugar en demanda de atenciones en salud y de sus derechos.
El no gubernamental Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) exigió a las autoridades abrir una investigación judicial contra los agentes señalados como responsables de haber disparado contra el grupo de manifestantes, que ha causado indignación entre los vecinos de Chichigalpa y algunas personalidades.