Elízabeth Romero y Saúl Martínez
La muerte de Juan Cortés y no Juan Torres, como lo identificó la Policía, ha provocado el descontento entre la población de Chichigalpa.
Según los testigos, Cortés fue muerto casi instantáneamente, a causa de un balazo efectuado por un policía local.
A eso de las 10:00 a.m de este lunes fueron sepultados los restos de Cortés, en el cementerio local. El féretro fue conducido al cementerio acompañado de un grupo de mariachis enviado por la Alcaldía local, según pobladores.
Durante la mañana de este lunes, hay en el municipio una tensa calma. Los policías antimotines permanecen apostados frente a los juzgados, cerca de la entrada de Candelaria, lugar de los incidentes del sábado.
En estos momentos la Policía Nacional resguarda el lugar y se ha conformado una comisión con el alcalde de Chichigalpa, Víctor Sevilla, para reunirse con los que están protestando por indemnizaciones.
Las autoridades del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) se encuentra en el lugar, para escuchar las denuncias de los protestantes y conocer los incidentes violentos ocurridos el sábado.
El grupo es encabezado por el director jurídico, Gonzalo Carrión, quien fue informado que el niño herido está grave pero estable.
LA PRENSA conoció que a la localidad se hizo presente el viceministro de Gobernación, Carlos Nájar.