El papa Francisco saluda a la multitud congregada en la Plaza de San Pedro del Vaticano el 15 de enero de 2014

El papa profundiza su revolución “popular” e impone su estilo

El papa Francisco, fortalecido por su creciente prestigio en la Iglesia, profundiza su revolución "popular" designando como cardenales a obispos alejados del poder central y atacando a diestro y siniestro los privilegios y escándalos en la institución.

El papa Francisco, fortalecido por su creciente prestigio en la Iglesia, profundiza su revolución «popular» designando como cardenales a obispos alejados del poder central y atacando a diestro y siniestro los privilegios y escándalos en la institución.

Desde comienzos del año, el sumo pontífice, quien se describe como «furbo» («astuto»), ha adoptado varias medidas e impuesto consignas que demuestran que está seguro de sí mismo, sin temor a sus opositores, para quienes su estilo directo molesta en el Vaticano.

Acaba de nombrar a los primeros cardenales de su pontificado, elegidos entre obispos de diócesis poco relevantes, provenientes de lo que el gusta llamar «periferia», todos grandes conocedores del trabajo sobre el terreno, quienes tienen la reputación de ser verdaderos pastores más que hombres de la Curia.

Según fuentes cercanas a la Santa Sede, varios prelados siguen indignados por no haber sido 'purpurados'.

La consigna dada a los nuevos cardenales es muy simbólica y elocuente: nada de fiestas mundanas para celebrar su designación.

«Esta decisión demuestra claramente, sin provocar revoluciones, un criterio interesante. Todas sus intervenciones, todo el magisterio de este papa abogan por una Iglesia con un clero que no se perciba como una 'casta' aparte, sino que viva entre el pueblo, con y para el pueblo», explica a la AFP el experto vaticanista Andrea Tornielli, quien conoce personalmente a Jorge Mario Bergoglio, al que entrevistó para el diario La Stampa.

El jesuita indio Joseph Xavier lo confirma: Francisco «privilegia una Iglesia en el camino como pueblo de Dios, un pueblo activo, no pasivo».

El papa argentino quiere curar al clero del peligro de lo que él denomina «la conciencia aislada».

Además, continúa adelante con sus medidas puntuales contra la mundanidad y los privilegios.

Los títulos de «monseñor» han sido limitados y se ha adoptado una tabla tarifaria para evitar que las beatificaciones cuesten demasiado, con el objetivo de favorecer las causas de candidatos pobres para su posible santificación.

Francisco ha llamado también al clero a no mostrarse «legalista». Pasando de la palabra a los actos, bautizó en la Capilla Sixtina al hijo de una pareja no casada religiosamente y a otro cuya madre, quien le había pedido su consejo por carta, pensaba abortar.

En sus homilías cotidianas en su residencia de Santa Marta, Francisco define mediante sus métodos de choque todo aquello que no quiere para la Iglesia: fustiga «el credo de los loros» (credo sólo repetido de memoria), «los sacerdotes-mariposas, que viven en la vanidad», y «los sacerdotes untuosos, devotos del dios Narciso».

También se muestra firme en algunos temas sensibles. Por ejemplo, expresa sin rodeos «el horror» que le provoca el aborto.

Califica el tráfico de personas de «crimen contra la Humanidad» y fustiga la «vergüenza» de los escándalos de pedofilia, que han convertido la Iglesia en objeto de «escarnio».

Estas palabras que, manteniéndose fieles a la doctrina, colocan el testimonio por encima de la norma y la autenticidad antes que la respetabilidad, molestan a una parte de la Iglesia institucional. Sus detractores las tildan de «demagogia» y le reprochan introducir dudas en los dogmas y cierta laxitud entre los creyentes.

«No hay nada que aclarar: la gente, los fieles corrientes lo comprenden y encuentran en el papa un testimonio creíble de la fe, que vive lo que pregona y evangeliza con el ejemplo más que con la palabra», argumenta Tornielli.

Según los observadores, el hecho de ubicar en la jerarquía de los valores la fraternidad y la justicia social al mismo nivel que la defensa de la vida y la moral sexual implica una evolución notable.

La revolución se realiza discretamente a través de ceses y nominaciones. Así fue que renovó la comisión de vigilancia del Instituto para las Obras de la Religión (IOR, banco del Vaticano), que su antecesor, Benedicto XVI, había nombrado para un periodo de cinco años en 2012. También apartó de puestos claves a conservadores rigoristas como los cardenales Mauro Piacenza (italiano) y Raymond Burke (estadounidense), hasta hace muy poco todopoderosos.

El papa quiere tener las manos libres antes de las reuniones decisivas del mes de febrero con sus consejeros del llamado 'G8' (equipo de cardenales que lo asesoran en las reformas de la Curia) y la del Consistorio (que involucra a todos los purpurados).

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COMENTARIOS

  1. jose
    Hace 13 años

    Dios bendiga a nuestro Santo Padre. Monseñor Brenes nuestro Cardenal encarna el espiritu de sencillez y cercania a sus ovejas… el Papa debe cuidarse de los lobos dentro de la misma Curia, esos solterones sotanudos de carrera que lo que menos le importa es la gente…»indignados» porque no los hicieron cardenales… que no le pase al PAPA como a Juan Pablo I, adentro son especialistas en dar veneno cuando les tocan al dios dinero y poder. Animo Francisco!!!

  2. Que Francisco hable claro
    Hace 13 años

    El Papa: Otro populista que va diciendo lo que quiere la gente, lo que pide la la masa, persona de consenso no de convicciones, alaba la pobreza, pero no se atreve a decir nada con claridad contra los vicios de los pobres como el alcoholismo que destuye la familia, contra las drogas, contra la paternidad irresponsable, contra legalizacion de la marihuana, contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, etc,etc.

  3. El Observador
    Hace 13 años

    Ta’bueno eso de «Revolución Popular» solo falta que le agreguen»Francisquista». Pero de cualquier manera, lo cierto es que el papa está tratando de cambiar la deteriorada imagen de la Iglesia.
    Que lo logre esta por verse, pues ese gobierno arrastra una historia de corrupción, que intentar un cambio pondría en peligro hasta la propia vida de papa. Los grupos de poder dentro del Vaticano, no creo que se sometan pasivamente a esos cambios.

  4. Kuhno
    Hace 13 años

    Al que no le guste, pues que se aguante, él está haciendo su trabajo, está dando la cara por la iglesia y aún más, está tratando de limpiar toda la lacra que hay en la curia. Y es que debemos ser realistas y no tapar el sol con un dedo, la iglesia tiene en sus filas gente que parece estar infiltrada con el único objetivo de hacerle daño. Aquí mismo en Nicaragua, la iglesia está dividida y peor aún, hay miembros que se dedican prácticamente a la política, dejando de lado sus obligaci

  5. veronica delgado
    Hace 13 años

    Senor bendicelo, iluminalo y fortalezelo para que el pueda dar a tu/nuestra iglesia la guía para seguir tu ejemplo y tus pasos, porque solo Tu Senor eres el verdadero y Papa Francisco esta ahí para ser uno solo contigo. Amen

  6. Todos vamos con el Papa revolucion cristiana.
    Hace 13 años

    Poreso Diosito puse en el jardin a unos cuantos y dio orden de no tocar algunas cosa q estaban prohibidos,pero aun asi engañaron a esa gente desde entonces sigue el cuento,Ya a esta altura debemos de saber q hay una guerra entre el bien y el mal.O vamos con Dios o estamos en contra pues debemos de hacer las cosa q Dios exige y no lo q el hombre q ha inventado todos los vicios para enloqueser a la humanidad,los hijos de DIOS debemos de luchar como limpiar todos y hacer la voluntad de DIOS .

  7. alejandro
    Hace 13 años

    Convoco al mundo entero a apoyar el trabajo del papa, a mirar lo que hace y no lo que otros hicieron. Su posición ahora que puede hacerlo es manifestarse en contra de los vicios dentro de la iglesia.
    El día de mi primera comunión con 9 años, un cura salvadoreño anciano, me pegó un golpe en el rostro en plena misa en 1958, eso que hasta hoy no entiendo por qué no me va a hacer ciego para no ver lo bueno en el trabajo del papa Francisco I.

  8. El Viejano
    Hace 13 años

    Ya era hora de cambiar el rumbo de la iglesia que se acomodo con el PODER y profundizó ese acomodo. Aqui en nicaragua hay curas trasnochados que todavia viven en la guerra fria y opinan como si representaran lo que piensa la mayoria. Por el bien de Nicaragua FRANCISCO los hubiera de retirar, con el pretexto de que no deben ir alejados de la voluntad de la gente, inventan grupos armados que por cierto la prensa tambien ya bajo el gas y en los otros gobiernos nunca esos obispos alzaron la voz

  9. Oliverio (escritor)
    Hace 13 años

    A titulo Personal , considero que es el Papa mas Mistico y hulmilde de la Iglesia Catolica en los ultimos 75 Años o mas talvez . Su REFORMACION o CAMBIOS que continua haciendo son buenos aun que la Corrupcion dentro del Vaticano es un verdadero peligro para El.
    Señores de la Prensa: La Palabra REVOLUCION , jamas ha estado en los labios del Papa Francisco menos Revolucion Popular ( muy de acuedo con El Observador) Ya es tiempo que esa Odiosa Frase Calcinadora de Pueblos traten de Usarla Menos

  10. Reynaldo Munguia V
    Hace 13 años

    Muchísimas bendiciones, que Dios lo ilumine y proteja para que nos guíe por el camino de la sabiduria

  11. eduardo
    Hace 13 años

    Hay que orar mucho por el Papa Francisco, sus peores enemigos obviamente los va a encontrar dentro de la misma Iglesia, todo el sector que ha usado su ministerio para acomodarse, privilegiarse y buscar prestigios vacíos si no se convierten a su llamado buscarán como oponérsele.

  12. Eduaro
    Hace 13 años

    Obviamente los periodistas de AFP están entre los potenciales enemigos del Papa. Quizás por el llamado que ha hecho al periodismo a no difamar y ser más ético. Eso de revolución popular es un título mal entencionado, en todo caso una revolución auténticamente cristiana o evangélica.

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