Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
La sombra de Hugo Chávez, Daniel Ortega y del comunismo que persiguen al candidato del “minoritario” Frente Amplio, José María Villalta, no impide que este joven abogado de 36 años único diputado de su partido en el congreso, siga en ascenso en los sondeos de opinión de la campaña electoral de Costa Rica, al punto de poder forzar una segunda ronda, algo nunca pensado hace meses cuando el oficialista Johnny Araya rascaba el 40 por ciento en intenciones de votos.
De acuerdo con una encuesta de opinión de la firma nacional Unimer publicada hoy por La Nación, el periódico más influyente del país y levantada entre el 6 y 12 de enero entre 2,469 personas en todo el país, Costa Rica se mantiene indecisa sobre quien será el próximo presidente y se encamina a una segunda vuelta electoral, al no reunir ninguno de los candidatos el 40 por ciento o más en intenciones de voto.
Lo llamativo de la encuesta sigue siendo el ascenso de Villalta, un joven abogado de 36 años simpatizante del comunismo y del socialismo de Hugo Chávez, pero a la vez promotor del matrimonio de hecho entre parejas del mismo sexo; y el desplome en los últimos meses de Araya de Liberación Nacional (oficialmente socialdemócrata pero sus críticos lo tildan de neoliberal), quien llegó a tener el año pasado hasta un 39 por ciento en intenciones de votos.
Los datos de la última encuesta de Unimer indican que Villalta recibe el respaldo de un 22,2 por ciento (al inicio de la campaña llegó a tener menos del 10 por ciento); Araya de un 20,3 por ciento; y Otto Guevara, del Movimiento Libertario (derecha), de un 20,2 por ciento.
Con esos datos, la segunda vuelta para abril de este año parece real, según Villalta, quien junto a Guevara se mostró satisfecho por los resultados; mientras que Araya rechazó las cifras.
Tras los tres punteros, aparecen rezagados Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC, social demócrata), con un 5,5 por ciento; y Rodolfo Piza, de Unidad Social Cristiana (PUSC), con un 3,6 por ciento.
Otros ocho candidatos suman un 5,8 por ciento de apoyo entre todos. En esta última encuesta la cifra sobre abstención bajó de 29 por ciento a un 21 por ciento.
“Por primera vez tengo que descalificar los resultados de una encuesta”, reaccionó Araya, cuyo partido busca su tercer mandato consecutivo; mientras que Villalta “dijo que es una gran noticia saber que está en primer lugar a pesar de los pocos recursos que manejamos, contrario a la millonada que se gastan otros candidatos”.
Este domingo 2 de febrero, 3 millones 66 mil 87 costarricenses elegirán a sus nuevos gobernantes (presidente y dos vicepresidentes), además de 57 diputados en la Asamblea Legislativa. De no obtener nadie el 40% más uno de los sufragios, los dos con mayores intenciones de votos irán a una segunda ronda en abril.
Chavismo, Orteguismo, comunismo y el fenómeno Villalta
La influencia ideológica del comunismo, del fenecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez y hasta la sombra de Daniel Ortega de Nicaragua.
Villalta, el candidato fenómeno en esta elección, al representar a un partido minoritario con él como único diputado en el congreso, sigue siendo atractivo por el voto joven y de la diversidad sexual que promueven el matrimonio de hecho entre personas del mismo sexo.
A Villalta sus detractores lo tildan de comunista y de simpatizar con figuras como Chávez y Ortega, pero él ha tratado de desmarcarse de ese señalamiento diciendo que “me dicen comunista porque no me pueden decir ladrón”.
Tales señalamientos no impiden que el candidato del Frente Amplio tenga amplio respaldo de un electorado descontento con la clase política tradicional del país, aunque el sector empresarial manifiesta nerviosismo ante un eventual gobierno suyo.
Según sondeos anteriores de Unimer, una mezcla de simpatías y antipatías alimenta los caudales electorales de Villalta y Guevara, pero del candidato de izquierda, los sondeos dice que gana apoyo entre quienes se consideran sin partido en Costa Rica.
También recoge apoyo de quienes antes votaron por el Partido Acción Ciudadana, de costarricenses menores de 30 años habitantes de la gran área metropolitana de la capital, graduados universitarios y personas de nivel socioeconómico alto.
Muchos de sus simpatizantes son ciudadanos de centro (51 por ciento), de derecha (17 por ciento), de izquierda (9 por ciento) y de otros que no tienen ideología (23 por ciento).
El historiador y analista Vladimir De la Cruz, considera que el partido de Villalta es una de las dos fuerzas comunistas del país y él es el candidato presidencial de su partido, por lo cual es comprensible que preocupe a quienes adversan esta ideología, a pesar que el joven abogado ha tratado de deslindarse de esa imagen.
Añadió que su ascenso se debe a que Villalta no es el muchacho loco que todos creían, pero tampoco es líder que mueve masas. Reconoce que el joven candidato es la alternativa en esta coyuntura electoral capaz ciertamente de sorprender en unas elecciones y por lo tanto ha crecido con efervescencia.