Lucía Navas y Agencias
La presión del sector empresarial ante el daño al comercio regional tuvo su efecto en el Gobierno de El Salvador, el cual pidió ayer al congreso suspender por 180 días el cobro de 18 dólares al transporte centroamericano.
La decisión del presidente Mauricio Fundes es para intentar que se desmonte el tranque en las fronteras terrestres de ese país que afecta el traslado de mercancías en todo el istmo, dejando pérdidas millonarias.
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Funes propuso un decreto transitorio que dejaría sin efecto el tributo aplicado desde el 6 de enero para financiar el sistema de revisión de furgones por medio de rayos X, que permite determinar la presencia de mercaderías ilegales. Sin embargo, seguirá el servicio de inspección no intrusiva a los furgones.
¡QUE COMIECO ACTÚE!
Mientras el sector privado regional exigió por medio de una carta al Consejo de Ministros de Integración Económica Centroamericana (Comieco) una reunión “a lo inmediato” y se “pronuncie en contra del impuesto” creado por El Salvador, al transporte centroamericano.
Rosendo Mayorga, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua, dijo que la Federación de Cámaras de Comercio del Istmo Centroamericano (Fecamco), pidió a “los ministros asumir su responsabilidad y actuar” ante la medida considerada como violatoria a los acuerdos de comercio regional.
Mayorga externó preocupación porque la industria láctea local tiene inventario de materia prima hasta el fin de semana, por lo que de seguir interrumpido el paso de mercancías, no podrá seguir operando. José Adán Aguerri, presidente del Consejo Consultivo de Integración Económica (CCIE), planteó que de ser necesario, los mismos presidentes de la región deben reunirse urgentemente para encontrar una respuesta al problema.
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