El Cairo/ EFE
A finales de 2012, Mohamed Mursi y sus Hermanos Musulmanes llamaron a votar una nueva Constitución, confeccionada a su medida, para consolidar su proyecto islamista. Fue aprobada.
Esta vez, la discusión pública ha sido mínima, y el griterío por el “sí” es tan abrumador en las calles y en los medios de comunicación que no ha dejado apenas oír los motivos de quienes rechazan el texto.
Para la analista estadounidense Michele Dunne, del Centro Carnegie, el Gobierno interino trata de desviar la atención con las cuestiones técnicas del proceso de transición mientras prosigue la represión sobre los Hermanos Musulmanes y recorta derechos y libertades.
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El nuevo régimen promilitar egipcio tratará de obtener, con la celebración del referéndum constitucional hoy y mañana, la legitimidad en las urnas que reclama para poner en marcha su hoja de ruta. Así, la Constitución se ha convertido en una cuestión instrumental, utilizada más por el poder de turno para consolidarse que para abrir una verdadera discusión sobre el alcance de la democracia.
Según expertos, el texto ocupa un papel secundario frente a la importancia de que el pueblo refrende con un amplio “sí” a las nuevas autoridades surgidas tras la destitución militar de Mohamed Mursi, el 3 de julio. Por ello, no hay grandes dudas sobre el fin último del referéndum.
“Se trata del certificado de muerte del régimen de Mursi y de los Hermanos Musulmanes. Reflejará que lo que sucedió el pasado 30 de junio (las masivas protestas contra el presidente islamita) es una segunda ola de la revolución”, expresó Said Sadek, profesor de Sociología Política de la Universidad Americana de El Cairo.
Para él, tan importante como el porcentaje que reciba el “sí” es la participación, que augura alta, especialmente en El Cairo, ya que esta vez “los cristianos, los jóvenes y la mayoría silenciosa, sí votarán”.
El jefe de las Fuerzas Armadas y “hombre fuerte” del nuevo régimen, Abdel Fattah el-Sisi, se postuló el sábado a la Presidencia “si se lo pide el pueblo”. “Por supuesto que un resultado fuerte empujará a el-Sisi a ser candidato (…)”, sentenció Sadek.
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