José Garth M./ REZAYE ÁLVAREZ

La flora y fauna están en peligro en el Parque Nacional Cerro Saslaya, considerado el corazón de la Reserva de Biosfera Bosawas, por la presencia de colonos que están tumbando árboles y avanzando con la frontera agrícola. El cerro está ubicado entre los municipios de Siuna (Región Autónoma Atlántico Norte) y San José de Bocay (Jinotega).
Un grupo de ambientalistas, periodistas y personas que trabajan en la protección de la naturaleza realizaron un recorrido por cuatro días en el Parque Nacional y comprobaron la presencia de colonos con motosierras talando árboles para luego sembrar en las zonas despejadas.
Los ambientalistas de la comunidad El Hormiguero están desilusionados porque esperaron que con el gobierno del inconstitucional Daniel Ortega la protección al parque por fin se iba a lograr, pero solo fue un sueño. “Yo creí que con este Gobierno tendríamos mejor protección, pero ¡qué va! No se pudo”, expresó el profesor Mercedes Ruiz.
El ambientalista Oscar Montalván dijo que hay un eminente peligro de que se pueda perder una enorme biodiversidad. Aseguró que ahí se hizo un estudio y se encontró que hay más de 350 especies de hormigas y algunas especies de serpientes y plantas que ni siquiera están registradas por la ciencia.
SACAN MADERAILEGALMENTE
El ambientalista Luis Herrera manifestó que año con año se están perdiendo más áreas por la incursión del hombre. “Vos entrás al parque y en el camino vas escuchando el ruido de las motosierras que están despalando para sembrar y otros que sacan la madera de forma ilegal”, denunció Herrera.
Un diagnóstico presentado a las autoridades indica que en el parque Saslaya existen 5,628 personas invadiendo 942 fincas, ocupando así una extensión de 34,759 manzanas de tierra.
En este cerro habitan las aves arpía, quetzal y guacamaya. Asimismo el puma, el jaguar y el tapir, entre otras especies. Entre los ecosistemas está el bosque tropical estacional latifoliado de bajura, bien drenado.
El cerro Saslaya fue la primer área protegida del país nombrada Parque Nacional en septiembre de 1971. Tiene una extensión territorial de 655.8 kilómetros cuadrados y es parte de la Reserva de Biosfera Bosawas y su cumbre tiene 1,551 metros.
PREVISTO RECORRIDOCON EL EJÉRCITO
Por otra parte, el guardabosques del territorio Mayangna Sauni Bas-Sikilta, Celestino Taylor, aseguró que para mediados de este mes tienen previsto realizar un recorrido por el territorio con miembros del Batallón Ecológico (BECO) del Ejército de Nicaragua.
Este recorrido sería con el propósito de detectar invasiones en el territorio y valorar qué acciones tomar para desalojar a las familias que ilegalmente habitan en el territorio Mayangna Sauni Bas-Sikilta, en la Reserva de Biosfera Bosawas, que hasta diciembre del año pasado sumaban 277.
RÍO ESTÁ SECO
Sobre el estado ambiental del territorio, Taylor aseguró que actualmente los ríos están deteriorados y “ya no se puede andar en bote, ahora se anda por tierra, el río está seco y contaminado”. Además de eso, han experimentado problemas por la falta de agua para consumo humano.
Taylor afirmó que este problema con los ríos que “están arruinados” es por el avance de la frontera agrícola para actividades de ganadería que ha venido sufriendo el territorio en los últimos años.
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