Once personas han muerto desde la noche del sábado en Bangladesh, donde se celebran las elecciones legislativas boicoteadas por el principal partido opositor y marcadas por el ataque contra unos 200 colegios electorales, tras meses de violencia política.
La policía informó de que al menos 11 personas han fallecido desde la noche del sábado y más de 200 colegios electorales han sido incendiados por miles de manifestantes, en un intento de la oposición por detener los comicios.
Dos de los fallecidos fueron golpeados hasta la muerte mientras vigilaban los colegios electorales en los distritos del norte del país, considerados bastiones de la oposición y donde se concentra la mayor parte de la violencia.
«Miles de manifestantes han atacado los colegios y a nuestro personal, empleando cócteles molotov», indicó a la AFP el jefe de la policía local de Bogra, Syed Abu Sayem.
La mayor parte de las víctimas, activistas opositores, murieron por disparos de la policía, mientras un conductor de camión murió por un ataque con cóctel molotov contra su vehículo.
«Nos hemos visto obligados a abrir fuego después de que miles de ellos nos atacaran con armas y bombas pequeñas», dijo Mokbul Hossain, jefe de policía en la ciudad de Parbatipur (norte), quien habló de un «ataque coordinado».
En la capital, la policía confirmó al menos dos ataques con bombas incendiarias en dos colegios electorales de Dacca.
Los colegios abrieron a las ocho de la mañana (02:00 GMT), sin gran afluencia en la capital, Dacca, comprobaron los periodistas de la AFP. La participación podría ser inferior al 26% registrado en las elecciones amañadas de 1996.
La primera ministra, Sheikh Hasina Wajed, espera una victoria segura, ya que su partido, la Awami League, y sus aliados se presentan sin competencia en 153 de las 300 circunscripciones del país.
«Votar es un derecho, y ejerzo mi derecho, pero hoy no estamos de fiesta», confió un elector, Nurul Islam, tras depositar su papeleta en Mirpur, cerca de Dacca.
«¿Por qué hablamos de elecciones, si hay pocas personas en los colegios electorales y los dos candidatos son del mismo partido?», aseguró el comerciante Miyamat Ullah.
La principal formación opositora, el Partido Nacionalista de Bangladesh (PNB), ha llamado a boicotear los comicios, que califica de «farsa escandalosa», y el sábado convocó una huelga general de 48 horas, en un último intento por impedirlos.
La oposición pide la renuncia del gobierno y la instauración de un ejecutivo neutral y provisional antes de la organización de elecciones, como sucedió en el pasado. Sin embargo, la primera ministra se negó.
Para tumbar el proceso electoral, la líder de la oposición, Khaleda Zia, que mantiene una fuerte rivalidad con la primera ministra, ha organizado desde octubre huelgas y manifestaciones, que han dado lugar a enfrentamientos en los que han muerto 150 personas.
Zia, dirigente del PNB y exprimera ministra, pidió el viernes a los electores el «boicot total» de las elecciones, «una farsa escandalosa», según ella, y denunció que se encuentra bajo prisión domiciliaria desde diciembre. La primera ministra la acusó, a su vez, de «tomar como rehén al país».
La fuerte rivalidad entre Hasina y Zia ha impedido todo compromiso. Ante el bloqueo, Estados Unidos, la Unión Europea y la Commonwealth renunciaron a enviar a observadores, lo que debilita aún más la credibilidad de las elecciones.
«Estos comicios son cruciales para asegurar la continuidad constitucional», reiteró a la AFP este domingo el viceministro de Justicia, Quamrul Islam.
Bangladesh ha conocido en 2013 el año más violento desde su independencia de Pakistán, en 1971. Según una ONG, 500 personas pueden haber muerto de forma violenta desde enero de 2013.
Dicho balance incluye las víctimas de enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los activistas que protestaron contra las condenas a muerte de ciertos dirigentes islamistas, por crímenes de guerra cometidos en 1971.
El principal partido islamista del país, Jamaat-e-Islami, tiene prohibido participar en los comicios de este domingo.