Animado y decidido a continuar luchando por ser campeón mundial, así se mostró el púgil nicaragüense Félix Alvarado tras su arribo la noche del viernes al país, luego de disputar el cetro minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), que retuvo por unanimidad el japonés Kazuto Ioka, el 31 de diciembre pasado en Osaka, Japón.
“No se me acabó el sueño de ser campeón, sigo en la batalla, he ganado y sigo para adelante”, dijo Alvarado.
“Mi apoderado y mi entrenador me han dicho que me tome un mes para recuperarme y descansar, pero vamos a ver si es menos tiempo, porque a mí me gusta entrenar”, expresó Alvarado, quien quedó con balance de 18-1 y 15 nocauts en el boxeo profesional.
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Esta vez no hubo largas caravanas del partido de gobierno para recibir al capitalino, sino que fue acogido, en medio de abrazos, aplausos y gritos, por su familia, amigos y vecinos que por varias horas esperaron impacientes en el Aeropuerto Internacional. Y el llanto no se hizo esperar.
“Me siento contento por este recibimiento. Mi familia y amigos son los que siempre van a estar conmigo y les agradezco de corazón”, dijo emocionado Félix, quien se fundió en un beso intenso con Clara Quiroz, con quien pronto se casará.
“Lo recibo como el ganador que es. Félix es bien maduro, siempre les he dicho a mis hijos que de las derrotas uno aprende, va a salir adelante porque es un guerrero desde que nació”, dijo su mamá Mayra Sánchez.
PUDO DAR MÁS
Alvarado tampoco ocultó su molestia por el resultado del combate. “Me siento un poco molesto porque por las circunstancias que se dieron no pude dar más. No me pude acomodar para tirar mis golpes por las botas, me resbalaba, y lo único que hice fue tirar y tirar, y siento que gané, merecía al menos un empate”, agregó el púgil.
“Peleando así con las botas y mi ojo afectado, di una gran pelea por mis condiciones, y sé que contra Ioka u otro campeón conseguiría una victoria”, finalizó Alvarado.
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