El expresidente paquistaní Pervez Musharraf atiende a los medios extranjeros en su mansión de Islamabad, Pakistán, el 29 de diciembre de 2013. LA PRENSA/AFP

El expresidente paquistaní Musharraf, hospitalizado

El ex presidente paquistaní Pervez Musharraf fue llevado urgentemente este jueves a un hospital militar debido a "problemas cardíacos", en un nuevo giro de los acontecimientos en la trama político-judicial del general retirado.

AFP

El ex presidente paquistaní Pervez Musharraf fue llevado urgentemente este jueves a un hospital militar debido a «problemas cardíacos», en un nuevo giro de los acontecimientos en la trama político-judicial del general retirado.

Musharraf se dirigía a un tribunal especial instaurado en noviembre por el gobierno para juzgarlo por «alta traición», pero sintió un malestar e inmediatamente se desvió hacia el instituto de cardiología de las fuerzas armadas, según fuentes policiales y sus allegados.

«Tuvo un problema cardíaco», declaró al tribunal Jan Mohamad, un alto responsable de la policía paquistaní para explicar la ausencia del expresidente, quien estuvo en el poder desde su golpe de Estado en 1999 hasta su destitución, a mediados de 2008.

El Ejército y las fuerzas especiales patrullaban alrededor de este hospital de Rawalpindi, una ciudad cercana a la capital, según un periodista de la AFP en el lugar.

En un correo electrónico a la AFP, el portavoz oficial de Musharraf confirmó que el exmandatario se encontraba en el instituto de cardiología de las fuerzas armadas, donde era examinado por especialistas. «Es consciente y puede orientarse en el tiempo y el espacio», aseguró.

Según una fuente hospitalaria, Musharraf no sufrió una crisis cardíaca pero se encuentra en observación tras su malestar. Su esposa se encontraba a su lado y su hija, que vive en Karachi al sur del país, se dirigía al hospital militar.

El tribunal especial postergó la audiencia. Allegados del exgeneral, cuyo nombre figura en una lista de personas que no pueden abandonar el país, afirmaron inmediatamente que debería ser trasladado con urgencia al extranjero.

El primer ministro Nawaz Sharif, quien regresó al poder gracias a su victoria en las elecciones de mayo después de haber sido derrocado en 1999 por el general Musharraf, había creado ese tribunal especial en noviembre para juzgar a su rival por «alta traición», un crimen que puede acarrear pena de muerte en Pakistán.

Musharraf, un ex aliado de EEUU en su «guerra contra el terrorismo» que sigue siendo amenazado por grupos islamistas armados, debía comparecer el 24 de diciembre y el 1 de enero ante dicho tribunal, pero en cada oportunidad permaneció en su mansión debido a amenazas.

Sus abogados afirmaron este jueves que ellos también recibieron amenazas y que el gobierno trató de intimidarlos.

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