El púgil nicaragüense Félix Alvarado arribó a Osaka, Japón, desde el pasado 25 de diciembre, para cumplir con el gran sueño de su vida, conquistar un título mundial de boxeo.
Félix Alvarado midió 162.5 centímetros de estatura, contra 164.8 del japonés Kazuto Ioka.
Sin embargo, el alcance del nica es de 173.5 centímetros del nica contra 168 del peleador japonés.
El resto del chequeo fue aprobado por ambos peleadores, que se encuentran en plenitud de salud para el choque titular de mañana.
El chequeo médico está programado para este lunes en horas del mediodía en Osaka, pero por diferencia de horario se realizó anoche a eso a las 9:00 p.m., hora de Nicaragua.
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Pero fue hasta cuatro días después de su llegada a Japón que conoció en persona al poseedor de la corona minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el japonés Kazuto Ioka, su rival de este martes 31 de diciembre en la Arena Bodymaker de esta ciudad.
“Sinceramente, no me sorprendió Ioka. Creí que era más grande que yo, pero está casi de mi altura, lo miré delgado y repito, está al alcance”, dijo Alvarado, ante los medios de comunicación que esta vez fueron convocados para el chequeo médico.
Esta revisión médica se realizó en el Hospital General de Osaka. El chequeo se hizo en privado, con Ioka primero acompañado de su padre Kazunori Ioka y de su tío Hiroki Ioka, un dos veces campeón mundial. Luego, le tocó el turno a Alvarado, quien también fue acompañado por su equipo de trabajo encabezado por su entrenador Sergio González.
Luego, ambos se reunieron en un salón del hospital en donde la Comisión de Boxeo de Japón brindó el detalle médico de ambos, con buenos resultados, pasando enseguida a otra conferencia de prensa.
Ioka lució esquivo ante Alvarado. No lo determinó para nada, mientras que Alvarado no le tomó importancia a este asunto. “Quise ver a Ioka cara a cara, pero nunca me quiso ver a los ojos. No importa, el martes nos veremos en el ring”, dijo.
El japonés aseguró en conferencia de prensa que está seguro que mañana tendrá una defensa complicada, porque Félix es un buen peleador, agresivo, pero acabará con su invicto con el respaldo del público local.
“Cualquier rival, cuando hay un título del mundo de por medio, es complicado. Viene bien preparado para ganarle a uno”, dijo Ioka, quien mostró seguridad de salir adelante en esta nueva defensa de su corona minimosca de la AMB.
En cambio, el nicaragüense prometió regresar a casa con el título mundial. “Yo vengo preparado para ganar. Hice un gran trabajo en mi preparación y estoy seguro que me llevaré ese título mundial a Nicaragua”, dijo.
Alvarado fue escoltado en todo momento por su entrenador Sergio González, quien ha estado junto a Félix controlando su peso, ejercitándolo y manteniendo elevado su ánimo para esta importante combate que despedirá el año.
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