Rezaye Álvarez M.
Unas 3.3 millones de hectáreas, es decir el 25 por ciento del territorio nicaragüense, corresponden a bosques. Sin embargo, la tendencia en los últimos años ha sido de un aprovechamiento desmedido de este recurso.
Así lo revela el informe Nicaragua Triunfa 111, donde el Gobierno, además de ese dato, da a conocer que el 98 por ciento de los bosques son del tipo primario (vírgenes) y solo un dos por ciento de la cobertura boscosa es de plantaciones forestales.
Entre 2007-2012, según datos del informe Nicaragua Triunfa 111, se reforestaron 94,448 hectáreas con el establecimiento de plantas, manejo de regeneración natural, sistemas agroforestales y silvopastoriles, principalmente en zonas degradadas de las cuencas hidrográficas.
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Para el oficial de Biodiversidad, del ambientalista Centro Humboldt, Julio Sánchez, “ese 25 por ciento antes era una cantidad mayor, Nicaragua llegó a tener más del 50 por ciento de territorio cubierto de bosque”.
Según el Nicaragua Triunfa 111, la zona que concentra mayor cobertura boscosa es la Región Autónoma del Atlántico Norte, siendo “el área más grande de bosques tropicales en Centroamérica y es un recurso estratégico de madera de alto valor”.
Esta área de bosque corresponde principalmente a la reserva de biosfera de Bosawas, no obstante, esta reserva ha experimentado una reducción significativa, según registros del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales.
Solo entre 2005 y 2010 la frontera agrícola en Bosawas avanzó 40 kilómetros hacia la zona núcleo.
Sánchez considera que el avance de la frontera agrícola es producto de la falta de ordenamiento territorial, combinado con la poca coordinación con autoridades locales y las irregularidades en los puestos de control que fiscalizan la salida de madera de las áreas protegidas.
En el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio del ciclo productivo 2013-2014 se menciona que durante el actual ciclo se cultivarán 1.8 millones de manzanas, 1.5 por ciento más que en el ciclo 2012-2013.
Para el presidente del Consejo Nicaragüense de Certificación Forestal Voluntaria, Marvin Centeno, en Nicaragua “el tema de las plantaciones forestales es un tema muy nuevo”.
Centeno mencionó que fue hasta hace unos seis años que Nicaragua entró a un proceso de establecer plantaciones con fines maderables.
Durante estos seis años se han logrado establecer 28,000 hectáreas de plantaciones forestales.
Sánchez destacó la importancia de la conservación de los bosques como una defensa ante el embate de fenómenos climáticos extremos como los huracanes.
Esto porque los bosques actúan como cortinas rompevientos que evitan el contacto directo de los vientos huracanados con el suelo, además contribuyen a evitar las inundaciones porque al haber árboles estos realizan el proceso de infiltración de agua en el suelo.
Sobre esto, el informe detalla que por el paso del huracán Félix en 2007 quedaron destruidas 1,400 hectáreas de bosques valoradas en 400 millones de dólares.
El informe gubernamental establece que el sector forestal “es de mucha importancia”, porque aporta a la producción de agua, protección de la biodiversidad, recuperación de sitios altamente degradados, fijación de carbono, servicios ambientales y la promoción del turismo.
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